Investigación sobre hábitos de alimentación saludable y el aprendizaje de los estudiantes

Las investigaciones muestran que los estudiantes aprenden mejor cuando están bien alimentados. Una alimentación saludable se ha ligado a grados superiores, mejoramiento de la memoria, mejoramiento del estado de alerta, capacidad de procesamiento más rápido de la información y el mejoramiento de la salud conduciendo a una mejor asistencia a la escuela, según la dietista Elisa Zied, autora de "Feed Your Family Right". Por el contrario, los hábitos poco saludables pueden afectar negativamente el aprendizaje. Los investigadores han estudiado una serie de áreas relacionadas con el comer y el aprendizaje.

El desayuno y el aprendizaje

Saltarse el desayuno puede tener un impacto negativo en el aprendizaje: un mayor porcentaje de niños que tomaban desayuno pasaron un examen de biología en un estudio de estudiantes universitarios realizado por Gregory Phillips. También es importante comer un desayuno de calidad. En un estudio de estudiantes de 12 a 13 años de edad, tomar un desayuno con alimentos de bajo contenido de índice glucémico o GI, se asoció con un procesamiento más rápido de la información. Los alimentos de bajo índice glucémico incluyen frutas verduras, frutos secos, panes integrales y cereales según Zied.

Comer y la memoria

Incluso con el desayuno, el cerebro puede quedarse sin combustible antes del almuerzo. En un estudio de estudiantes de edades de 7 a 9 años que tomaban refrigerio de medio día mostraron un mejoramiento de la memoria. Los niños que comieron un pequeño desayuno y un almuerzo pero consumieron un aperitivo a media mañana experimentaron un menor deterioro de la memoria inmediata y tardía. Sin embargo, la atención no fue afectada. Zied recomienda tomar yogur con arándanos. Esta fruta ha estado vinculada a la mejor memoria en los estudios. Un huevo duro es también una opción de buen bocado, ya que los huevos contienen colina, un nutriente que ha demostrado mejorar la memoria en estudios con animales.

Comer y el estado de alerta

Según el blog de nutrición en el sitio web de la Clínica Mayo, los niños que comen saludable son más propensos a estar en la escuela y participando. Sin una nutrición y calorías adecuadas, los estudiantes a menudo no tienen suficiente energía para alimentar el cerebro, resultando en padecer de fatiga y problemas de aprendizaje. De hecho, el estado de alerta mejoró significativamente en los estudiantes que desayunaban en un estudio con estudiantes de preparatoria publicado en la revista "Pediatrics". Los estudiantes masculinos también informaron que se sentían más optimistas. Un estado de ánimo positivo puede mejorar el rendimiento académico por medio de alumnos más deseosos de aprender, según Zied.

La comida chatarra y el aprendizaje

Los estudiantes que comen mucha comida chatarra tienen más probabilidades de retrasarse en la escuela, según un estudio de 2008 divulgado en el diario británico "The Telegraph". Otro estudio de estudiantes de escuelas públicas publicado en el "Journal of School Health" asoció la alta ingesta de bebidas azucaradas tales como las sodas a bajas calificaciones en exámenes de matemáticas. Una dieta alta en comida chatarra y sodas azucaradas también está vinculada a la obesidad infantil, lo cual podría resultar en un menor funcionamiento cognoscitivo, según lo establecido en una investigación de 2011 conducido por la Universidad de Yale. Por otro lado, los estudiantes con hábitos alimenticios saludables son menos propensos a ser obesos y están más predispuestos a un mejor aprendizaje.

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Escrito por jan sheehan | Traducido por valeria garcia