¿Interfiere el aceite de pescado con la vitamina D?

El aceite de pescado, como el aceite de hígado de bacalao, se ha utilizado como un suplemento dietético seguro durante muchas generaciones. Contiene numerosos nutrientes esenciales, especialmente ácidos grasos omega-3 y vitaminas A y D. La vitamina D en el aceite de pescado la absorbe bien el cuerpo, y otros compuestos en el aceite no interfieren con él. Las principales preocupaciones de suplementar con aceite de pescado son un potencial de toxicidad de la vitamina A y agotamiento de la vitamina A. Además, el aceite de pescado puede interferir o interactuar con algunos medicamentos. Consulta con tu médico antes de consumir niveles de aceite de pescado de moderados a altos.

Aceite de pescado

El aceite de pescado es un suplemento de las grasas o hígados de los peces como el bacalao, salmón, caballa, arenque y sardinas. El aceite de pescado, especialmente el aceite de hígado de bacalao, es rico en ácidos grasos esenciales omega-3, una grasa insaturada que muestra fuertes propiedades antiinflamatorias en el cuerpo humano. En consecuencia, es un suplemento popular para aquellos que desean tratar de manera natural su artritis y reducir su riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como el ataque cardíaco y el accidente cerebrovascular. También es rico en vitaminas A y D. Por ejemplo, una cucharada de aceite de hígado de bacalao contiene unas 13.000 unidades internacionales (UI) de vitamina A y 1.300 UI de vitamina D.

Vitamina D

La vitamina D es esencial para la salud de los huesos, la regulación hormonal, el control de la respuesta inmune y la presión arterial, entre otras funciones. Tu piel produce vitamina D-3 cuando se expone a frecuencias específicas de la luz solar, aunque muchos estadounidenses hoy en día evitan el sol por temor a padecer cáncer, arrugas o manchas de sol en la piel. En consecuencia, la deficiencia de vitamina D es bastante común en Estados Unidos, donde se estima que el 70% de la población la experimenta. La toxicidad de la vitamina D o la sobredosis no es posible a partir de la exposición al sol, aunque hay un leve riesgo de padecerlo si consumes demasiado aceite de pescado porque es soluble en la grasa y se almacena en el cuerpo. Los síntomas de toxicidad de la vitamina D incluyen náuseas, fortaleza ósea reducida y un mayor riesgo de tener cálculos renales.

Toxicidad de la vitamina A

La vitamina A también es soluble en la grasa, pero cantidades excesivas tienen más de un efecto tóxico en el cuerpo, especialmente en el hígado. Puesto que el aceite de pescado es rico en vitamina A, consumir grandes cantidades durante muchas semanas o meses aumenta significativamente el riesgo de tener síntomas de toxicidad como náuseas, vómitos, pérdida del apetito, piel seca, dolor, densidad mineral ósea reducida y trastornos del sistema nervioso. El límite superior tolerable para los adultos es de 10.000 UI de vitamina A diarias.

Disminución de la vitamina E

La única vitamina con la que el aceite de pescado puede interferir es con la vitamina E. Algunos estudios clínicos han observado que los niveles de vitamina E disminuyen gradualmente en las personas que consumen suplementos de aceite de pescado a largo plazo, según el “Natural Standard Herb & Supplement Reference: Evidence-Based Clinical Reviews” (Referencia Natural Estándar de Suplemento y de Hierbas: Revisiones clínicas basadas en la evidencia). La teoría es que para absorber aceite de pescado utiliza la vitamina E, así el requisito de tu cuerpo para la vitamina es mayor cuando tomas suplementos de aceite de pescado. En consecuencia, tomar un suplemento de vitamina E con aceite de pescado puede ser una buena idea. Consulta con un nutricionista acerca de las posibles ventajas e inconvenientes de tomar aceite de pescado.

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Escrito por sirah dubois | Traducido por maria gloria garcia menendez