Inicio recomendado para los principiantes en caminata vigorosa sobre una cinta para correr

La caminata vigorosa en una cinta para correr proporciona una larga lista de beneficios. Este entrenamiento desarrolla la capacidad y la resistencia pulmonar, quema calorías, desarrolla los músculos de tus piernas, mejora tu ritmo cardíaco y tu salud cardiovascular en general además de contribuir a un estilo de vida saludable. Sin embargo, los principiantes deben establecer ciertos límites en su rutina de ejercicios para evitar lesiones y maximizar sus entrenamientos.

Zapatos

Tener buenos zapatos para caminar es crítico para un principiante en caminata vigorosa sobre cintas para correr. Un buen calzado proporciona soporte en los pies a través del talón, el tendón de Aquiles y el tobillo así como a través de las piernas en las rodillas, la cadera y la espalda baja. Caminar vigorosamente con zapatos desgastados puede causar lesiones en esas áreas. Además, los zapatos cómodos permiten que la caminata sea más agradable y es probable que te ayuden a seguir una rutina de entrenamiento y lograr tus objetivos de ejercicio. Asegúrate de acostumbrarte a tus zapatos antes de usarlos por primera vez para hacer ejercicio. Reemplaza tu calzado después de un año o 400 millas (650 km).

El calentamiento y el enfriamiento

Otro límite importante en tu rutina de ejercicio es la cantidad de tiempo que pasas haciendo ejercicio en proporción con el tiempo que pasas preparándote y recuperándote de tu caminata. Si haces ejercicio durante una hora incluye al menos 20 minutos de calentamiento y enfriamiento. Limita tu caminata de alta intensidad añadiendo tiempo para preparar a tu cuerpo para dicha actividad. Puedes calentar elevando lentamente el ritmo de tu caminata y estirando todos los músculos de tus piernas. Enfría disminuyendo gradualmente el ritmo de tu caminata y estira los músculos de tus piernas de nuevo.

Límites de intensidad

Los principiantes en caminata vigorosa deben tener cuidado con la cantidad de tiempo que pasan caminando a intensidades altas. Esforzarse demasiado puede causar lesiones y ocasionar que la caminata sea menos agradable. Limita tu primera semana a caminar entre un 50 y 75% del ritmo, duración e intensidad que desees. Incrementa hasta llegar al nivel deseado en esas áreas durante el transcurso del tiempo.

Limita la autocrítica

El límite más importante al comenzar una rigurosa rutina de ejercicio como ésta es criticarte a ti mismo. Piensa de forma positiva y no dejes que los objetivos no cumplidos a corto plazo te distraigan de tus objetivos a largo plazo. Por ejemplo, si caminas tres veces a la semana durante dos meses y luego dejas de hacerlo durante dos semanas por no tener tiempo o sufrir de una lesión o dolor, no te desesperes y evita detener la rutina por completo.

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Escrito por audrey tramel | Traducido por juliana star