Ingesta de proteínas para la cirrosis

La cirrosis es la etapa final de la enfermedad hepática. El tejido fibroso causado por la cirrosis impide que el hígado funcione correctamente, incluyendo el metabolismo y el almacenamiento de los nutrientes. Uno de los nutrientes afectados por la cirrosis es la proteína. El hígado cirrótico hace que tu cuerpo degrade las proteínas a un ritmo más rápido, agotando rápidamente las reservas y aumentando tus necesidades. Sin embargo, algunas personas con cirrosis tienen altos niveles de amoníaco, un subproducto del metabolismo de las proteínas, en la sangre y puede ser necesario restringir la ingesta de proteínas para evitar efectos adversos.

Proteínas y cirrosis

La desnutrición es común en pacientes con cirrosis. Esto es debido a una falta de apetito e ingesta, la mala absorción de los nutrientes y el metabolismo de los nutrientes deteriorado. La desnutrición aumenta el riesgo de enfermedad y muerte. Mientras que la degradación de las proteínas aumenta con la cirrosis, la síntesis disminuye, provocando la pérdida de masa muscular y una disminución en las proteínas en sangre. Obtener suficientes proteínas en tu dieta para satisfacer tus necesidades es esencial para mantener los niveles adecuados de proteínas y prevenir más enfermedades.

Encefalopatía hepática

Si bien obtener suficientes proteínas en la dieta es esencial para una buena salud cuando tienes cirrosis, existe un caso en el que puede que tengas que limitar tu consumo. La encefalopatía hepática es una condición que se presenta en personas con cirrosis, porque el hígado no puede eliminar los desechos tóxicos de la sangre. La encefalopatía hepática provoca cambios como confusión, desorientación, trastornos del habla y de la personalidad. El amoníaco es una de las sustancias tóxicas atribuidas como causa de la encefalopatía hepática. En algunos casos, si ningún otro tratamiento funciona, incluyendo los medicamentos, es posible que debas restringir tu ingesta de proteínas para disminuir los niveles de amoníaco y mejorar la encefalopatía hepática.

Necesidades de proteínas

Las necesidades de proteínas para la cirrosis varían según el grado de enfermedad. Las personas sin ningún tipo de complicaciones necesitan 0.8 g a 1.0 g de proteína por kilogramo de peso corporal. Por lo tanto, si pesas 150 libras, necesitas 55 a 68 g de proteínas diarias. Si tiene bajas las reservas de proteínas y disminuida la masa muscular, necesitas 1.2 a 1.5 g de proteína por kilogramo de peso corporal, o 82 a 102 g de proteína si pesas 150 libras. Si necesitas restringir tu consumo de proteínas debido a la encefalopatía hepática, se recomienda limitar el consumo a no menos de 50 g al día.

Fuentes de proteínas


Los huevos son fuentes de proteínas de alta calidad.

Para satisfacer tus necesidades de proteínas, intenta incluir de 4 a 6 oz. de carne, así como 1 a 2 tazas de leche al día. Estos alimentos son fuentes de proteína de alta calidad, proporcionando a tu cuerpo con todos los aminoácidos esenciales que necesitas para desarrollar las proteínas en el cuerpo. Los huevos, queso de soja (tofu) y la soja (soybeans) también son fuentes de alta calidad de proteína.

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Escrito por jill corleone, rdn, ld | Traducido por maría florencia lavorato