Información sobre menores de edad que fuman

Escrito por Tracii Hanes
Los fumadores que prueban el tabaco antes de los 21 años son más propensos a ser adictos de por vida y sufrir una muerte prematura.
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Fumar es la principal causa de muertes evitables, discapacidad y enfermedades en Estados Unidos. Los cigarrillos y otros productos de tabaco se venden legalmente a cualquier individuo mayor de 18 años. Los menores de edad que fuman tienen mayor riesgo de ser adictos de por vida y sufrir serios problemas de salud, cómo cáncer y enfermedades coronarias. Entender por qué los menores fuman ayuda a los padres y maestros a desarrollar estrategias efectivas para evitar esta adicción en niños y adolescentes.

Número y estadísticas

El hábito de fumar en menores de edad es un gran problema de salud entre los niños y adolescentes de Estados Unidos. Según Medline Plus, casi el 25% de los estudiantes secundarios son fumadores, y un 8% más usa productos de tabaco que no producen humo, como el tabaco que se mastica o el rapé. Además, se estima que el 30% de los fumadores jóvenes desarrollan el hábito a largo plazo y morirán prematuramente de enfermedades relacionadas a esta sustancia.

Causas

Muchos son los factores que influyen en la decisión de un niño de probar tabaco. El deseo de parecer mayores o más maduros o de rebelarse contra los padres lleva a menudo a los niños y adolescentes a experimentar con tabaco.

La presión grupal y el deseo de encajar con otros fumadores es lo que lleva a muchos niños a fumar, aunque la influencia de los medios y la curiosidad sobre los efectos del cigarrillos también pueden ser una causa. Otras posibilidades son los anuncios publicitarios sobre tabaco, el disfrute de los efectos de los cigarrillos y la ignorancia de los riesgos de salud.

Efectos en la salud

El humo del tabaco es nocivo para todos los órganos de tu cuerpo. Según el Instituto Nacional de Abuso de Drogas, el fumar es responsable de casi un tercio de todas las muertes por cáncer en Estados Unidos, y por cada no fumador que muere, mueren dos fumadores. Además, el fumar ha sido relacionado a la aparición de neumonía, leucemia, enfermedades coronarias y problemas reproductivos como el bajo peso al nacer y el Síndrome de Muerte Súbita en infantes.

Quizás la consecuencia más seria es el aumento del riesgo de contraer cáncer de pulmón. Según el Instituto previamente mencionado, fumar causa casi el 90% de todos los casos de este tipo de cáncer, que es el que produce más muertes en hombres y mujeres.

Adicción y abstinencia

La nicotina presente en los productos de tabaco puede causar adicción severa y problemas de abstinencia. El riesgo de adicción es incluso mayor en menores de edad. Según el Instituto Nacional de Abuso de Drogas, quienes comienzan a fumar antes de los 21 años de edad tienen más dificultad para dejar de hacerlo que quienes prueban los cigarrillos siendo mayores.

Al fumar la nicotina va hacia el cerebro en cuestión de segundos; el pico de efectos ocurre 10 segundos después de la inhalación. Estos efectos desaparecen rápidamente, sin embargo, causando que el individuo quiera otra dosis. Entre los síntomas de abstinencia de nicotina están la irritabilidad, el aumento de apetito, el dolor de cabeza y la ansiedad, que a menudo llevan al fumador a retomar el hábito.

Prevención/Solución

Difundir información sobre los efectos nocivos de fumar puede ayudar a reducir este hábito en menores de edad. Los programas de prevención que usan información honesta y fáctica sobre los efectos físicos y psicológicos del tabaco puede ayudar a influenciar el comportamiento de adolescentes influenciables.

Los programas más efectivos incorporan información brindada por agentes del orden, padres, maestros, líderes de la comunidad y los medios de comunicación. La supervisión cercana también lleva a la detección temprana de los signos de uso de tabaco y así obtener resultados más favorables.