Información nutricional de la polenta

Generalmente, la polenta se hace de harina de maíz amarillo, aunque también se puede utilizar harina de maíz blanco. Se originó en el norte de Italia como una comida campesina. Hoy en día, la polenta es disfrutada en todo el mundo y se puede encontrar en tiendas de comida precocinada, por lo que es un alimento rápido y conveniente de consumir. La polenta recién hecha tiene una consistencia grumosa, pero se puede convertir en tortas para asar o freír. Debido a que está hecha de maíz, también es libre de gluten.

Versión casera

Para hacer polenta en casa, necesitará 6 tazas de agua fría, 1 1/3 tazas de harina de maíz y 1 cucharadita de sal. A continuación, combina estos ingredientes y cocínalos durante 45 minutos a una hora. Esta receta contiene 73 calorías por porción de media taza. Las calorías de la polenta son en su mayoría de su contenido de hidratos de carbono. Una porción contiene 16 gramos de carbohidratos, incluyendo 1.5 gramos de fibra dietética. La versión casera también contiene menos de 1 gramo de grasa y casi 2 gramos de proteína.

Vitaminas y minerales

Si bien la polenta contiene numerosas vitaminas y minerales, no se clasifica como una buena fuente importante de éstos, según informa el U.S. Department of Agriculture National Nutrient Database for Standard Reference. La polenta contiene pequeñas cantidades de los minerales calcio, hierro, magnesio, fósforo, sodio y zinc. Las vitaminas que se encuentran en la polenta, también en escasas cantidades son: vitaminas del complejo B, vitamina A y vitamina E.

Polenta comercial

La polenta de la tienda está precocinada, así que todo lo que tienes que hacer es calentarla y servirla, por lo que es mucho más conveniente. La polenta comercial precocida se encuentra generalmente en la forma de tubo y envuelta en plástico. En esta forma, la polenta se puede cortar con facilidad y permanece unida al calentarse. Al ver la lista de ingredientes, encontrarás que este tipo contiene agua, harina de maíz amarillo, sal, ácido tartárico (aditivo), ácido ascórbico (vitamina C) y beta-caroteno (vitamina A). Debido a la adición de ácido ascórbico y beta caroteno, la polenta comprada en la tienda es un poco más alta en vitamina C y A que la versión casera, pero las calorías, grasas, carbohidratos y proteínas son similares.

Sugerencias para servirla

Una forma de disfrutar la polenta hecha en casa es como un acompañamiento, en lugar del pan o pasta. Puedes agregarle queso, pimienta y mantequilla para un sabor adicional. La polenta se puede encontrar en varias recetas que incluyen sopas, postres, desayunos, guisos y salsas. La que compras en la tienda la puedes asar, freír o cocinar en el microondas. Para aquellos que siguen una dieta libre de gluten, la polenta funciona como sustituto de los cereales.

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Escrito por rebecca slayton | Traducido por sofia loffreda