Información nutricional para una copa de claras de huevos

Los nutrientes que obtendrás de una taza de claras de huevo depende de cómo se usen. Si los cueces al horno para hacer un pastel, entonces cada rebanada contendrá una fracción de los nutrientes totales. Si vas a hacer una tortilla, sin embargo, es posible consumir la taza entera de claras de huevo. Son lo suficientemente bajos en calorías para que obtengas un montón de proteínas sin arruinar tu dieta. Sólo ten en cuenta que una taza de claras de huevo es rica en sodio.

Bajos en calorías, altos en proteínas.


Así, obtendrás una pequeña cantidad de hidratos de carbono en forma de azúcares naturales.

Las claras de huevo contienen alrededor de un cuarto de calorías de las que tiene un huevo completo y un poco más de la mitad de sus proteínas totales. Se necesitan entre siete y ocho huevos grandes para producir 1 taza de claras de huevo, lo que otorga una total de 126 calorías y 27 gramos de proteína. Si has comido una taza de claras de huevo, habrás llegado a la mitad de la cantidad de proteínas diarias que necesitas, es decir, a los 50 gramos establecidos por la Food and Drug Administration de EE.UU. Toda la grasa del huevo está en la yema, así que las claras son libres de grasa. Así, obtendrás una pequeña cantidad de hidratos de carbono en forma de azúcares naturales.

Ten cuidado de los altos niveles de sodio


El Institute of Medicine recomienda limitar tu consumo diario de sodio a 1.500 miligramos.

Los huevos contienen sodio de forma natural, por lo que cuando se utiliza lo suficiente como para llenar una taza, el sodio se acumula una cantidad significativa. La University of Kentucky señala que dos claras de huevo equivalen a un huevo entero, por lo que 1 taza de claras equivale una tortilla grande de cuatro huevos. Si has comido toda la tortilla, habrás consumido los 403 miligramos por completo de sodio que están presentes en 1 taza de claras de huevo. El Institute of Medicine recomienda limitar tu consumo diario de sodio a 1.500 miligramos.

Fuente rica en selenio


Una taza de claras de huevo contiene 49 microgramos de selenio.

Una taza de claras de huevo contiene 49 microgramos de selenio, que es el 70 por ciento del valor diario recomendado por la Food and Drug Administration de los EE.UU., que es de de 70 microgramos. Tu cuerpo depende de selenio para producir un antioxidante llamado glutatión peroxidasa, que trabaja con la vitamina E para proteger a las células del daño causado por los radicales libres, de acuerdo con el New York University’s Langone Medical Center. También necesitas selenio para producir hormonas tiroideas que regulan el metabolismo y para seguir trabajando en la capacidad óptima de tu sistema inmunológico.

Vitaminas B para el metabolismo


Las vitaminas B-12 y B-5 también ayudan a producir glóbulos rojos sanos.

La vitamina B-12 proviene de productos de origen animal, incluidos los huevos. Las claras de huevo en efecto retienen algo de las cantidades presentes en el huevo por completo; 1 taza de claras suministra 0,22 microgramos, o un 4 por ciento del valor diario de 6 microgramos. Una taza de claras de huevo también proporciona un 5 por ciento del valor diario establecido por la Food and Drug Administration de EE.UU. de la vitamina B-5, o ácido pantoténico, y el 63 por ciento del valor diario de la riboflavina. Todas estas vitaminas B apoyan tu metabolismo. Las vitaminas B-12 y B-5 también ayudan a producir glóbulos rojos sanos.

Nutrientes que te perderás


Comiendo claras de huevo tendrás la ventaja de eliminar la grasa y el colesterol del huevo.

Comiendo claras de huevo tendrás la ventaja de eliminar la grasa y el colesterol del huevo, pero también perderás varios nutrientes importantes que se encuentran principalmente en la yema de huevo: el hierro, el zinc y las vitaminas, apenas presentes en las claras, que no contienen vitamina A. Esto significa que te perderás de obtener una cantidad significativa de dos antioxidantes que ayudan a mantener sus ojos sanos: la luteína y la zeaxantina.

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Escrito por sandi busch | Traducido por guido grimann