Información sobre la espinaca congelada

La espinaca (spinach) es una verdura versátil rica en nutrientes esenciales. Una porción de 1/2 taza de de espinaca congelada tiene 20 calorías, 2 g de fibra dietaria, 3 g de proteínas y varias vitaminas y minerales. Aunque puedes comprar la espinaca fresca para ensaladas, la congelada es mejor para cazuelas, salteados, sopas y comidas calientes. La espinaca congelada es por lo general del tipo de hoja plana o suave, que tiene hojas lisas en forma de pala y un sabor más suave que otras variedades.

Selección y conservación

Compra la espinaca congelada en el supermercado, o congélala de tu huerto o mercado de productores. Guarda la espinaca congelada en el congelador por no más de 10 a 12 meses para obtener mejores resultados. Guardar la espinaca por más tiempo hace que las hojas se quemen por el frío, se sequen y se pongan frágiles. Etiqueta el paquete con la fecha de compra antes de ponerlo en el congelador para controlar el tiempo. Deja el paquete de espinaca cerrado y congélalo hasta antes de usarlo para evitar que se seque o se eche a perder.

Preparación

Una vez que abras la espinaca congelada, puedes mantenerla en el refrigerador por hasta cuatro días antes de tirarla. No enjuagues la espinaca congelada antes de usarla porque ya está lavada. Descongélala en el refrigerador en lugar de sobre la encimera, ya que descongelar alimentos congelados a menos de 40 grados Faherenheit estimula el crecimiento de bacterias. La mayoría de los vegetales congelados conservan mejor la textura y el sabor si se cocinan directamente, aunque es mejor descongelar parcialmente las verduras de hoja congeladas como la espinaca antes de la cocción. Cocina muy bien la espinaca congelada antes de comerla para destruir las bacterias.

Vitaminas y minerales

Los fabricantes blanquean la espinaca, o la hierven ligeramente, antes de congelarla para conservar su frescura. Por lo tanto, la espinaca congelada es más densa que la cruda y proporciona más altos niveles de vitaminas y minerales por porción. La espinaca congelada tiene el 190 por ciento de la dosis diaria recomendada de vitamina A en una porción de 1/2 taza, así como 15 por ciento de la dosis de vitamina C, el 10 por ciento del consumo diario de calcio y el 20 por ciento del de hierro. Además, la espinaca proporciona vitamina E, vitamina K, magnesio, folato, hierro, vitamina B6, calcio, potasio, proteínas y ácidos grasos omega 3. Considera consumir jugos de fruta, jugos cítricos o tomates junto con la espinaca, ya que la vitamina C extra facilita la absorción de hierro y calcio.

Preservación

Congela la espinaca enjuagándola muy bien primero y luego quitando los tallos leñosos. Blanquéala, o sumerge la espinaca fresca en agua hirviendo por dos minutos y enfría de inmediato en agua helada para detener el proceso de cocción. Presiona para quitar el exceso de agua y envuelve la espinaca en papel film o recipientes par guardar alimentos herméticos. Etiqueta con la fecha y guarda la espinaca en el congelador. También puedes conservar la espinaca envasada poniéndola en un recipiente hermético y congelándola por hasta dos meses.

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Escrito por kristin dorman | Traducido por maria eugenia gonzalez