Información para adolescentes con frenos

Los frenos son un rito de pasaje para la mayoría de los adolescentes. Tanto adolescentes se someten al tratamiento de ortodoncia que burlarse de alguien por tener "dientes de lata" parece pasado de moda. Constantemente se busca que los frenos sean más pequeños y más atractivos. Hoy en día, no siempre están hechos de metal. En algunos países de Asia, los frenos se han convertido en una moda. Aún así, tener frenos intimida a los adolescentes. Es mejor conocer toda la información.

Qué arreglan los frenos

Los frenos son la principal herramienta del ortodoncista para corregir lo que se denomina maloclusión o "mala mordida". Si los dientes del adolescente no se alinean para morder y masticar los alimentos adecuadamente, el adolescente puede sufrir de maloclusión. Ésta se puede heredar o puede ser el resultado de hábitos como chuparse los dedos. La mordida correcta hará que los molares del adolescente se junten en la parte trasera y que los dientes superiores se encuentren ligeramente adelante de los dientes inferiores.

Por qué los adolescentes usan frenos

Los adolescentes son los mejores candidatos para los frenos porque les han crecido todos sus dientes permanentes y el ortodoncista puede decir qué tipo de mordida tendrá. Es la edad más temprana en la que se puede corregir la mordida permanente, en la mayoría de los casos. A veces, los niños que tienen menos de 13 años de edad deberán someterse al tratamiento de ortodoncia por diversas razones y, en algunos casos, los adultos también deberán utilizar frenos de corrección.

Tipos de frenos y duración del tratamiento

La mayoría de los frenos consisten de brackets metálicos adheridos a los dientes y unidos entre sí con un alambre de metal. El alambre hace presión sobre los dientes y lentamente los alinea en la mandíbula. A veces, se utilizan bandas de goma para contribuir a la alineación adecuada. Más recientemente, se comenzaron a utilizar los brackets de cerámica. Se encuentran disponibles en diversos colores, incluyendo uno que combina con el color de los dientes y disimula su presencia. Los frenos de plástico transparentes también se encuentran disponibles en algunos casos. El ortodoncista a veces puede corregir imperfecciones menores de mordida con una serie de moldes similares a los retenedores plásticos e invisibles que puedes utilizar encima de los dientes. Por lo general, el paciente utilizará los frenos durante dos años.

Vida con frenos

Tener frenos puede ser doloroso en algunas ocasiones. La presión que ejercen sobre los dientes puede provocar el dolor de la mandíbula. En algunos casos, los brackets o los alambres pueden frotarse, de manera incómoda, contra la cara interna de las mejillas o raspar la lengua. Luego de los primeros días del ajuste de los frenos, el adolescente puede querer ingerir comidas blandas y tomar medicamentos sin prescripción médica para aliviar el dolor. Si un aparato fijo está irritando la boca del adolescente, debe utilizar cera dental para suavizarlo. Sin embargo, si se suelta un alambre o si se rompe un bracket, el adolescente deberá visitar a su ortodoncista de inmediato.

Vida luego de los frenos

Luego de finalizar el tratamiento con frenos, el adolescente probablemente deberá utilizar un retenedor por algún tiempo - posiblemente durante un par de años, a pesar de que suele ser sólo durante la noche. El retenedor es una pieza dura de plástico similar a un protector bucal que está hecho especialmente para sus dientes. También puede tener componentes metálicos y, hoy en día, el plástico suele ser transparente. Los retenedores ayudan a mantener la mordida del adolescente alineada mientras que crecen los nuevos huesos alrededor de ellos. Los brackets también pueden dejar decoloraciones o manchas en los dientes, a pesar de que se suelen corregir con un dentista cosmetólogo

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Escrito por lori a. selke | Traducido por florencia prieto