Influencia paterna sobre los hijos usando drogas callejeras

La National Survey on Drug Use and Health de 2007 reveló que en los Estados Unidos, un total de 8,3 millones de niños desde recién nacidos a la edad de 17 actualmente viven con al menos un padre que usó o es dependiente del alcohol u otras substancias que alteran el estado de ánimo. Aunque la estadística en sí misma es chocante, el hecho de que los padres sean dependientes del alcohol o drogas tiene un impacto significativo sobre si sus hijos pueden beber o usar varios tipos de drogas, incluyendo drogas callejeras. El peligro para los niños, de acuerdo al estudio publicado en el sitio web del U.S Department of Health and Human Services, es que un niño tendrá una posibilidad más alta de abusar de estas sustancias; lo cual puede incluir drogas callejeras, en algún punto de la vida adulta.

Influencias

Un entorno doméstico consistente, junto con las relaciones familiares positivas y saludables es crucial cuando se trata de proporcionar a los niños una base para el desarrollo emocional saludable. Basado en la investigación que la National Association for Children of Alcoholics ha llevado a cabo, los niños que fueron criados en un ambiente alcohólico son más propensos a caer en el alcoholismo en el futuro. Los niños son influenciados por la actitud permisiva de los padres respecto a las drogas y al alcohol y pueden considerar beber o tomar drogas como un comportamiento aceptable.

Causas

Los hijos de quienes abusan de substancias, incluyendo los usuarios de drogas, a menudo son criados en entornos familiares disfuncionales, lo cual perjudica el desarrollo saludable de su bienestar físico, social, emocional e intelectual. Esto se deriva de la incapacidad del usuario de drogas para alimentar y criar a los niños de una manera saludable. Los problemas como la interrupción del proceso de unión, en el cual la capacidad de los padres para vincularse con sus hijos es debilitado debido al uso de drogas, se tornan evidentes. Otros problemas incluyen la falta de supervisión y la parentificación. La parentificación describe a un niño que toma responsabilidades de adultos como resultado de la negligencia y la inestabilidad dentro del hogar.

Inestabilidad e imitación

Cuando la vida hogareña no es estable, los jóvenes son más propensos a recurrir a las drogas, según un artículo publicado por la Child Welfare Information Gateway, una división del U.S. Dept. of Health and Human Services. Cuanto más tiempo estén expuestos los niños a padres que usan drogas, es probable que sean peores las consecuencias para los niños. Los adolescentes que han sido criados por padres bebedores y usuarios de drogas a menudo sufren como resultado de la imitación. Los jóvenes pueden imitar comportamientos de "supervivencia" de sus padres. En el caso de los usuarios de drogas, los niños sobrevivirán yendo hacia la bebida o las drogas. Los niños ven a sus padres como sus modelos principales, y los usuarios de drogas no son buenos modelos a seguir.

Factores de riesgo y factores de protección

De acuerdo con la Alberta Alcohol and Drug Abuse Commission de Canadá, lo más importante cuando se trata de prevenir que los niños desarrollen un hábito de drogas es ser consciente de los factores de riesgo y los factores de protección. Los factores de riesgo implican cualquier cosa que puede empujar a un niño hacia las drogas en primer lugar. Esto puede incluir pertenecer a una familia en la cual el abuso de drogas sea común, vivir en un entorno estresante y con falta de apoyo o tener padres que proporcionan una supervisión deficiente. Los factores de protección son las cualidades e influencias en la vida de un niño que contrarrestan estos factores de riesgo y que lo alejan del uso de drogas. Los eventos "riesgosos" en la vida de un niño pueden incluir experiencias, influencias y condiciones sociales, todo lo cual los padres pueden ayudar a determinar tomando decisiones sabias y convirtiéndose en buenos modelos a seguir.

Más galerías de fotos



Escrito por angeliki coconi | Traducido por mariano abrach