Infecciones por estafilococos en el gimnasio

Las bacterias estafilococo suelen vivir en la piel o la nariz de personas saludables sin causar daño alguno. No obstante, los estafilococos pueden causar infecciones muy graves. El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina o SARM (por sus siglas en inglés) es una bacteria estafilococo resistente a los antibióticos que causa preocupación, por lo tanto, lo mejor es evitarla. Según PBS, el SARM causa unas 19.000 muertes anuales.

Importancia

Según PBS, aproximadamente el 25% de la población en general es portador de estafilococos en su piel. Aproximadamente el 1% experimenta SARM. Con esta cantidad de personas portadoras de estafilococos, no es extraño entrar en contacto con estos gérmenes, en particular en el gimnasio.

Transmisión

Los estafilococos se suelen transmitir con el contacto con la piel de una persona infectada. El estafilococo es una bacteria resistente que soporta el secado, las temperaturas extremas y los altos niveles de sal. Estas cualidades hacen que sea posible que los gérmenes vivan sobre objetos presentes en el gimnasio, como toallas y máquinas para hacer ejercicio.

Síntomas

El tipo más común de infección causada por estafilococos es un forúnculo. Un forúnculo es una infección que se desarrolla en un folículo piloso o una glándula sebácea. Los forúnculos se enrojecen e inflaman y pueden romperse y drenar pus. Los estafilococos también causan ampollas conocidas como impétigo, o celulitis, que hacen que la piel tenga una apariencia enrojecida, inflamada y con hoyuelos. Si experimentas estos síntomas, no utilices las instalaciones del gimnasio hasta hablar con tu médico.

Tratamiento

El drenaje del forúnculo suele ser el único tratamiento necesario. Los estafilococos, incluso el SARM, se pueden tratar exitosamente con antibióticos. Asegúrate de completar el tratamiento recomendado para combatir una infección por estafilococos.

Prevención

Se pueden tomar algunos simples pasos para reducir las posibilidades de contraer una infección por estafilococos en el gimnasio. No permitas que las bacterias ingresen a tu cuerpo; cubre cortes y rasguños de la piel. Lleva dos toallas, una para limpiar las superficies y otra para colocar entre tu cuerpo y la máquina. Dúchate lo más pronto posible luego de entrenar; si lo haces en el gimnasio, usa tu propia toalla y báñate calzado. Si no puedes ducharte de inmediato, lávate bien las manos.

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Escrito por kimberly wilson | Traducido por valeria d'ambrosio