La indigestión y el ejercicio

Después de comer una comida grande, puedes tener la tentación de ejercercitarte para deshacerte de esas calorías de más. Por desgracia, hacer ejercicio inmediatamente después de comer puede provocar malestar estomacal y otros síntomas que pueden sabotear rápidamente tu entrenamiento. Si evitas el ejercicio hasta que tu estómago no esté lleno, ayudarás a evitar un ataque de indigestión inducida por el ejercicio.

Síntomas

Los síntomas de indigestión incluyen náuseas, gases, acidez, eructos, diarrea y un sabor ácido en la boca. Puedes sentir los síntomas de la indigestión en el estómago o en la parte superior de tu abdomen. Puedes estar más propenso a desarrollar la indigestión si tienes un desorden subyacente, como una úlcera péptica o enfermedad de la vesícula biliar, según la Cleveland Clinic.

Consideraciones

La acidez y la indigestión después del ejercicio son un problema muy común para las personas que tienen la enfermedad de reflujo gastroesofágico, o ERGE. La ERGE ocurre cuando el esfínter en la parte inferior del esófago, el conducto que lleva el alimento desde la boca hasta el estómago, está débil o no se cierra completamente, permitiendo que los alimentos y el ácido del estómago parcialmente digerido vuelva a fluir hacia el esófago. Los ejercicios que ejercen presión sobre el estómago, tales como sentadillas y abdominales o ejercicios realizados acostado boca arriba permiten que el contenido del estómago vuelva a entrar al esófago.

Evitar ejercicios que induzcan la indigestión

Espera por lo menos dos horas después de comer antes de hacer ejercicio para ayudar a prevenir los síntomas de indigestión. Cualquier tipo de ejercicio que apriete el estómago o incluya movimientos que pongan tu cabeza y parte superior del cuerpo en una posición hacia abajo puede causar indigestión cuando se hace ejercicio. El correr, las rutinas de aeróbicos y levantamiento de pesas son conocidos por causar síntomas gastrointestinales debido a las sacudidas, los saltos y movimientos del cuerpo, y del aumento de la presión abdominal, según el sitio web FitDay. Elegir actividades que proporcionen ejercicio aeróbico sin sacudidas en el estómago, como nadar y andar en bicicleta, puede ayudar a reducir la indigestión. Modificar tu rutina de ejercicios para evitar movimientos o posturas que agraven tu indigestión también puede ser útil.

Cambios de estilo de vida

Cambiar tus hábitos alimenticios puede ayudar a prevenir la indigestión y reducir el tiempo de espera para hacer ejercicio después de comer. Comer cinco o seis comidas pequeñas al día en lugar de tres comidas grandes, reducirá la cantidad de comida en el estómago que debe ser digerida. Evitar los alimentospicantes y fritos y bebidas que contienen cafeína o alcohol también puede ayudar a prevenir los síntomas de indigestión. Si eres un fumador, puedes encontrar que abandonar el hábito ayuda a aliviar la acidez estomacal y la indigestión y hace que el ejercicio sea más confortable. La American Gastroenterological Association (Asociación Americana de Gastroenterología) informa que los cigarrillos disminuyen la capacidad de los músculos del esfínter esofágico inferior para que funcionen correctamente. Si sufres de reflujo gastroesofágico u otra enfermedad gastrointestinal, el médico puede recomendar que tomes medicamentos que neutralicen el ácido del estómago y reduzcan la producción de ácido.

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Escrito por jill leviticus | Traducido por georgina velázquez