¿Se incrementa el flujo de sangre al cerebro durante el ejercicio?

Cuando haces ejercicio, el aumento de la actividad en los músculos provoca una mayor necesidad de sangre oxigenada. Para satisfacer esta necesidad vital, el ritmo cardíaco se acelera y aumenta el flujo de sangre al cuerpo. El flujo de sangre al cerebro también aumenta, aunque el alcance de este aumento puede depender de la intensidad de los ejercicios que realizas.

Básico

Cuando necesitas oxígeno adicional durante el ejercicio, tu respiración se profundiza automáticamente y aumenta el ritmo respiratorio. En lo profundo de los pulmones, este oxígeno pasa a la sangre a través de los pequeños vasos sanguíneos llamados capilares. La sangre rica en oxígeno llega al cerebro a través de las arterias carótidas internas y las arterias vertebrales. Dentro del cerebro, las arterias carótidas internas se ramifican y forman dos principales arterias adicionales, llamadas arterias cerebral media y anterior, que suministran sangre oxigenada a la parte frontal del cerebro.

Efectos del ejercicio

Cuando haces ejercicio, el flujo de sangre por las arterias carótidas internas y las arterias cerebrales aumenta en aproximadamente un 25 por ciento, según un estudio publicado en 2008 en el "Journal of Applied Physiology". Este hallazgo invierte la investigación anterior, que mide el flujo de sangre que sale del cerebro y no encuentra ningún cambio durante el ejercicio. Sin embargo, si haces ejercicio con una intensidad muy alta, el contenido de oxígeno en la sangre que fluye al cerebro con el tiempo se reduce. A su vez, esta caída en los niveles de oxígeno del cerebro reducirá tu capacidad de coordinar adecuadamente los músculos y contribuye a los síntomas de fatiga por ejercicio.

Caminata

Caminar es especialmente bueno para el cerebro y aumenta el flujo sanguíneo, los niveles de oxígeno y suministra al cerebro con una fuente de energía vital llamada glucosa, según los informes del Instituto Franklin. Al realizar las formas más vigorosas de ejercicio, el aumento de las necesidades de oxígeno y glucosa en los músculos puede disminuir la cantidad de estas sustancias que el cuerpo puede enviar al cerebro. Sin embargo, caminar es lo suficientemente suave como para provocar sólo un modesto incremento en las necesidades de energía de tus músculos, dejando al cerebro con un suministro de combustible más fácilmente disponible.

Importancia

Además de aumentar el flujo de sangre a corto plazo para el cerebro, el ejercicio regular puede ayudar a mejorar y proteger las funciones superiores del cerebro como la memoria, la coordinación de tareas, la programación y planificación, a medida que envejeces. Es más, según un estudio realizado en 2006 por la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign y la Vrije Universiteit de Amsterdam, los beneficios para el cerebro relacionados con el ejercicio también parecen aparecer en adultos jóvenes, adolescentes y niños. Aunque estos resultados son preliminares, es posible que apunten a una nueva razón primordial para la práctica de ejercicio regular a una edad temprana.

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Escrito por m. gideon hoyle | Traducido por andrea galdames