Incontinencia urinaria al correr

Aunque es normal que el sudor se escape de tus poros mientras corres, no es normal que la orina se escape de tu vejiga. Sin embargo, esta condición afecta a algunos corredores, especialmente a las mujeres. La incontinencia urinaria, se caracteriza por una fuga incontrolable de la orina. Aunque puede ocurrir en una variedad de circunstancias, está comúnmente relacionada con ejercitar y correr.

Identificación

Según lo explicado por el Centro de Urología de Colorado, la incontinencia urinaria se refiere a la incapacidad de controlar el flujo de la orina. Los cuatro tipos principales de incontinencia urinaria son el de esfuerzo, de urgencia, de desbordamiento y mixta. La incontinencia que se produce al correr o realizando ejercicio puede ser categorizada como la de esfuerzo, que se desencadena por movimientos físicos que ejercen presión sobre la vejiga y provocan un escape de orina en la persona que está corriendo.

Causas

La causa más importante de la incontinencia de esfuerzo es la debilidad de los músculos que rodean la vejiga o la uretra. A medida que la vejiga se llena de orina, los músculos en el extremo de la uretra permanecen contraídos, manteniendo la orina en el interior del cuerpo. Cuando estos músculos están debilitados, permiten que la orina salga del cuerpo mientras este se encuentra en movimiento, como al correr. Las causas principales de la debilidad en la vejiga y los músculos de la pelvis incluyen el parto y la cirugía de próstata. Otros factores que contribuyen son la obesidad, la diabetes, el uso de ciertos medicamentos y las infecciones del tracto urinario.

Tratamientos


Debes ir frecuentemente al baño y controlar el consumo de líquidos antes de salir a correr.

Los tratamientos típicos para la incontinencia de esfuerzo incluyen terapias de comportamiento, que tratan de reducir o eliminar los episodios de incontinencia mientras se corre. Cuando se hace regularmente, los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos que rodean la uretra. Otros remedios posibles incluyen ir frecuentemente al baño y controlar el consumo de líquidos alrededor de las actividades físicas. En algunos casos, ciertos dispositivos pueden ser insertados en la vagina o la uretra para detener temporalmente el flujo de la orina. Los casos graves de incontinencia de esfuerzo también pueden ser tratados con cirugía, que puede mejorar los músculos de la pelvis.

Lidiar con el problema


Puedes salir a correr utilizando protección. También puedes llevar contigo ropa adicional.

La incontinencia de esfuerzo puede ser muy embarazosa para los que la padecen. Los corredores con esta condición no deben sentirse obligados a correr en una cinta de caminar en sus casas. En lugar de eso, deben usar el baño antes de salir a correr y usar compresas de protección para la incontinencia para atrapar la filtración de orina. Para una protección adicional, lleva suministros y ropa adicionales cuando corres en un gimnasio o al aire libre. Si es necesario, existen grupos de apoyo disponibles. Por ejemplo, la Asociación Nacional para la Continencia (NAFC) está "dedicada a mejorar la calidad de vida de las personas con incontinencia, disfunción en la micción, y trastornos afines de la pelvis", según su página web.

Cuidados

Las víctimas de la incontinencia urinaria de esfuerzo deben entender los riesgos asociados a su condición. Cuando se deja en contacto con la piel, orina hace que la piel se irrite y se lastime. Esta irritación comúnmente conduce a una erupción, llagas y dolor significativo. Después de un episodio de pérdida de orina, el área debe limpiarse y secarse completamente.

Más galerías de fotos



Escrito por krista sheehan | Traducido por eliana belen doria