Cómo impulsar la pérdida de peso cuando se ha alcanzado un estado de meseta

Una meseta en el proceso de pérdida de peso puede disminuir la motivación de incluso el más dedicado entusiasta de un programa de adelgazamiento. Alcanzar un punto en el que la pérdida de peso llega a un estancamiento es una queja común para aquellos que estén tratando de perder peso y puede ser una experiencia descorazonadora. Si has perdido peso con facilidad anteriormente y tu cuerpo de repente ha detenido su progreso, podrás superar esa meseta con mayor dedicación, un cambio en tu rutina y una revaloración de tus metas de pérdida de peso.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

  1. Evalúa tu dieta actual y cómo es que ésta se relaciona con tu pérdida de peso. Si comienzas tu viaje de pérdida de peso en un cierto peso y reduces la cantidad de calorías que consumes, puede que estés consumiendo demasiadas calorías para tu nuevo peso menor. Aunque nunca deberías comer menos de 1,200 calorías al día si eres mujer, y 1,500 calorías si eres hombre, el reducir tu consumo calórico para que se ajuste a tu nuevo peso, puede ayudarte a ver movimiento en la báscula.

  2. Invierte tu dinero en un entrenador personal. Si tus hábitos de entrenamiento no están a la altura últimamente y tu pérdida de peso se ha estancado, puede que te sientas poco motivado, entonces un entrenador personal puede ayudarte a volver a dedicarte al gimnasio. Cuando sabes que tienes una cita con una persona a la que le estás pagando, será mucho más probable que acudas al gimnasio y trabajes todo el tiempo con el entrenador. También contarás con otro par de ojos que se estén asegurando de que te mantengas en la forma apropiada para obtener el máximo beneficio.

  3. Sigue un diario de alimentación por algunos días y registrar todo lo que ingreses a tu cuerpo. Luego, revisa tus registros para identificar cualquier área que puedas mejorar. Puede que no hayas notado que tiendes a comer lo que queda en los tazones o que te sueles terminar el queso derretido que tu hijo no se come. Todo eso se sumará a tu consumo calórico diario y si no lo registras, puede que estés saboteando tu éxito para la pérdida de peso.

  4. Cambia tu rutina de ejercicios para hacer a tu cuerpo trabajar de maneras nuevas. Aunque puede que disfrutes correr, usar este ejercicio como el único que haces podría conducirte a un estancamiento. En lugar de eso, intenta algo nuevo, como el kickboxing o una clase de bicicleta estacionaria para cambiar los movimientos de tu cuerpo y quemar más calorías, e impulsar tu adelgazamiento otra vez.

  5. Retira las bebidas alcohólicas de tu dieta. Beber una cerveza y un cóctel puede que no parezca la gran cosa, pero pueden añadir una buena cantidad de calorías a tu dieta y alentar el metabolismo del azúcar en tu cuerpo. Las bebidas alcohólicas pueden también contribuir a una figura antiestética y a una dificultad para remover la flacidez de la barriga. El cambiar del alcohol al agua o al agua carbonatada puede ayudarte a reiniciar tu pérdida de peso. Si de verdad necesitas ese trago ocasional, evita los cócteles azucarados y apégate a las pequeñas cantidades de licor o vino.

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Escrito por kay ireland | Traducido por reyes valdes