La importancia de llevar a los niños al parque

Sacar a los niños de la casa y a un ambiente natural donde puedan jugar e interactuar con otros niños tiene ventajas físicas, de desarrollo y sociales. De 10 a 15 minutos de luz natural del día le dan a un niño una gran diferencia en su salud emocional y física.

Jugar en exteriores mejora la condición física

La exposición al sol es la mejor fuente de vitamina D para un niño; esta vitamina ayuda a la absorción del calcio necesario para el crecimiento de los huesos. Estudios recientes del Dr. Michal Melamed, en el Albert Einstein College of Medicine en New York, han demostrado que la deficiencia de vitamina D en niños causa presión alta y aumenta el riesgo de un ataque cardíaco en el futuro, de acuerdo a CNNHealth.com. Además, de acuerdo al American Alliance for Health, Physical Education, Recreation and Dance, los niños que juegan en el exterior tienen una mejor condición física y un sistema inmunológico más fuerte.

Los juegos cooperativos desarrollan habilidades sociales

Los niños de todas las edades se benefician socialmente al tener la oportunidad de jugar juntos. Al jugar con otros niños, aprenden a cooperar, tomar turnos e iniciar conversaciones, habilidades necesarias para triunfar en la escuela y en la vida. También descubren aspectos de sí mismos a través del juego, por ejemplo, qué características prefieren en un amigo y cómo interactuar de la mejor manera con otros. Cuando los niños juegan juntos, desarrollan amistades que les dan un sentido de pertenencia y aumentan su autoestima.

La exposición a la naturaleza tienen un efecto calmante

En 2004, en una investigación publicada por Frances E. Kuo y Andrea Faber Taylor, se encontró que los ambientes verdes ayudan significativamente a reducir los síntomas del desorden de atención e hiperactividad en los niños, de acuerdo al estudio publicado en "American Journal of Public Health". Los niveles de estrés también bajan minutos después de que se introduce a un niño a la naturaleza. Los ambientes naturales, incluyendo parques, parecen tener un efecto relajante. Los niños que se estudiaron mostraron una mejor concentración y disposición después de pasar tiempo en el exterior.

El amor a la naturaleza da un sentido de responsabilidad

Llevar a un niño al parque seguido desde pequeño puede ayudar a que sienta amor por la naturaleza y se sienta responsable de protegerla. Richard Louv, autor del famoso libro "Last Child in the Woods", y director de la Child & Nature Network, insiste en juntar a los niños con la naturaleza. "El niño en la naturaleza es una especie en extinción, y la salud de los niños y la del planeta Tierra son inseparables", dice Louv.

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Escrito por anne goetz | Traducido por mariana groning