Importancia de imponer reglas consistentes para los niños

Ser padres puede ser duro incluso en el mejor de los casos, y apegarse a reglas consistentes pueden ser tan difícil para los niños como para sus padres. Sin embargo, crear y seguir un conjunto de normas coherentes puede tener varios beneficios para ambos. Un pediatra o consejero también puede ayudar a los padres que tengan dificultades para hacer cumplir las reglas.

Importancia para los niños

Crear un conjunto de reglas y hacer que los niños estén informadas de estas con tiempo ayuda a que toda la familia esté en sintonía. Una lista de reglas también puede evitar que los niños se peleen unos con otros, especialmente si uno de ellos piensa que el otro ha conseguido una "sentencia" más indulgente por el mismo delito, según el sitio web sobre desarrollo infantil KidsHealth. Además, los niños son menos propensos a romper las reglas en el futuro cuando los padres imparten una disciplina consistente por delitos similares. Este tipo de crianza también puede aumentar el sentido de responsabilidad de un niño, ya que este aprenderá el tipo de comportamiento que sus padres desean, de acuerdo con KidsHealth.

Importancia para los padres

Crear reglas consistentes puede evitar que los padres discutan sobre la disciplinaria apropiada para un mismo problema cada vez que surja. También, aumenta las probabilidades de que los hijos se tomen un castigo seriamente, según National Center for Infants, Toddlers and Families (Centro Nacional para bebés, niños pequeños y sus familias). A su vez, los padres pueden sentirse más tranquilos si los niños siguen las normas para evitar la disciplina. Los niños también son menos propensos a forzar los límites impuestos por los padres, ya que saben estos se mantendrán firmes en su criterio, de acuerdo con la Línea de Asistencia para la Paternidad de University of Alabama. Tanto la madre como el padre deben trabajar juntos, o los niños acudirán a uno de los dos con el fin de socavar al otro.

Reglas y disciplina apropiadas

Parte de ser coherente es saber qué reglas y límites puedes crear y mantener, de acuerdo con National Center for Infants, Toddlers and Families. Algunas reglas y castigos pueden ser demasiado estrictos. Por ejemplo, un adolescente puede tener motivos para quejarse si no se le permite salir con los amigos después de la escuela, y un niño pequeño puede carecer de autocontrol para seguir una lista muy larga de cosas que no debe tocar. Las normas poco razonables pueden volverse en contra de los padres, ya que pueden hacer que los niños se vuelvan más argumentativos y menos propensos a seguir las reglas. La disciplina debe ser proporcional al delito y disuadir a los niños de repetir nuevamente ese comportamiento. A los 3 años de edad, puedes imponer tres minutos de tiempo de espera como castigo, según el sitio web para padres Ask Dr. Sears. O puedes imponer un toque de queda por una semana a un adolescente que se ha quedado fuera de casa hasta muy tarde los fines de semana.

El arte de la negociación

Los niños mayores y los adolescentes empiezan a reconocer su independencia, y es posible que no estén satisfechos con todas las reglas. Debes estar abierto a negociar algunas de estas, como hasta qué hora puede permanecer tu hijo en la casa de un amigo. Explícale la razón detrás de las reglas; por ejemplo, dile que no quieres quedarte hasta altas horas preocupado porque sale muy tarde. Al explicarles, puedes lograr que tus hijos empaticen con tus puntos de vista, lo que permitirá que estos estén de acuerdo con tus normas, de acuerdo con KidsHealth. Admitir cuando te equivocas y estar dispuesto a adaptarte a los cambios puede hacer que los niños mayores y adolescentes estén más dispuestos a respetarte y escucharte.

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Escrito por candice coleman | Traducido por patricia a. palma