La importancia de hablar con los niños sobre la ausencia de sus padres

Los niños que viven en un hogar donde uno o ambos padres están ausentes requieren escuchar respuestas a sus preguntas. Los padres pueden estar ausentes por diversas razones, el divorcio, la muerte o el servicio militar. Es importante que el niño entienda por qué alguno de sus padres no está allí y que sepa que de todos modos, su padre le ama. No importa la razón por la qué el padre esté ausente, nunca se debe hacer sentir culpable a un niño por querer saber más. Mantener las líneas de comunicación abiertas para hablar sobre la ausencia del padre te ayudará a ti y a tu hijo a construir una relación de confianza, en la cual no haya ningún tema vetado.

Edad apropiada para hablarlo

Las preguntas de tu hijo acerca de la ausencia de su padre dependerán de su edad. Los niños más pequeños pueden simplemente preguntar: "¿Dónde está papá? ¿Dónde está mamá?" Dar una respuesta apropiada para su edad, sin mostrarse molesto, le permitirá a tu hijo saber que no hay nada de malo en preguntar. Dale a tu hijo toda la información que necesita para que se sienta satisfecho hasta que le surja la siguiente pregunta. La Doctora Deborah Roth Ledley, sugiere dar respuestas acordes a las inquietudes del niño. Puedes decir algo como: "Mamá y papá no se llevan bien y decidimos que todo el mundo sería más feliz si viviéramos separados" o "Algunas personas viven con mamá y papá, y otras viven sólo con mamá o sólo con papá". Cuando el niño crezca, estarás en capacidad de compartir con él más información, a medida que te la pida.

Sigue participando

Si tú eres el padre o la madre ausente en la vida de tu hijo, una de las cosas más importantes que puedes hacer por él es seguir participando. No importa el motivo de tu ausencia, la tecnología hace más fácil enviar fotos, correos electrónicos o hablar con tu hijo por teléfono. Siempre y cuando tu plan de crianza contemple una comunicación regular, eres libre de participar en la vida de tu hijo tan a menudo como sea posible. Considera la posibilidad de reservar una hora fija cada día o cada semana para hablar. Haz de esta tu "cita" con tu hijo y no permitas que interfieran otros eventos. Toma ventaja de los servicios que te permiten hablar cara a cara con tu hijo a través de Internet. Anima a tu hijo a enviarte un correo electrónico contándote cómo estuvo su día, y y envíale fotos digitales a menudo. Envíale regalos sorpresa y tarjetas para hacerle saber que estás pensando en él.

Preocupaciones

Si hablar en el hogar acerca del padre ausente no es suficiente para tu hijo, considera la opción de llevarlo a un consejero. Puede llegar a ocurrir que, a medida que el niño madure, necesite compartir más sobre su padre ausente, y quizá él podría sentirse más cómodo hablando con un profesional. Podrías notar cambios en su comportamiento o en sus calificaciones. Él podría parecer preocupado, o tener dificultad para comunicar sus sentimientos. Cuando los niños pasan por transiciones tales como un cambio de escuela o la pubertad, las líneas de comunicación pueden bloquearse temporalmente. Consulta con el pediatra de tu hijo para hacer un seguimiento más exhaustivo del caso.

Grupos de apoyo

Los grupos de apoyo son otra manera de ayudar a los niños con padres ausentes a que sientan que no están solos. Esto es especialmente cierto cuando uno o ambos padres están en el servicio militar, o si el niño tiene un padre que ha estado en prisión. Hablar con otras familias acerca de cómo lidiar con las preguntas, miedos y preocupaciones, y generar vínculos con otros niños en circunstancias similares, ayuda a los niños, los padres y los compañeros a recibir el apoyo y la comprensión que necesitan. Compartir sentimientos en un ambiente seguro puede ser una buena forma de reducir la brecha de comunicación que puedas tener con su hijo.

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Escrito por patti richards | Traducido por vittore notabene