La importancia del apoyo del arco

El arco es quizás la característica estructural más importante de nuestros pies, que soportan 200.000 a 300.000 libras (90 a 130 kg) de tensión por cada milla (1,60 km) que caminas. Los arcos absorben el efecto de la presión de nuestros cuerpos arrojados a los pies con cada paso. La altura del arco puede variar significativamente de una persona a otra. También puede cambiar a medida que la persona envejece o como resultado de varias condiciones médicas. Apoyar correctamente el arco puede prevenir una variedad de problemas musculoesqueléticos que pueden conducir a la inactividad e incluso la discapacidad.

Tipo de arco

Las personas con poco o nada de arco por lo general lo detectan al estar de pie con los pies desnudos frente a un espejo (la falta de arco debe ser obvia si la planta del pie descansa total o casi totalmente en el suelo). Si no estás seguro de la forma de tu pie con respecto a lo que se considera normal, American Academy of Orthopedic Surgeons recomienda probar con esta simple prueba: sumerge la parte inferior del pie en agua y da un paso normal en una superficie en la que seas capaz de distinguir la huella que queda en el suelo. Los pies planos con arcos bajos tendrán poca curva desde el dedo gordo del pie hasta el talón, mientras que los pies con arco elevado dejarán impresiones con una tira delgada desde el talón hasta la punta del pie.

Cambios en el arco

Las mujeres embarazadas pueden descubrir que sus arcos se aplanan un poco con la presión añadida del aumento de peso en los pies. American Podiatric Medical Association aconseja a las mujeres embarazadas elegir calzado cómodo, con buena absorción de choque para aliviar un poco la presión sobre el pie que un arco inferior no previene. Puede ser que quieras usar más zapatos artesanales moldeados para proporcionar soporte adicional para el arco. Según Arthritis Foundation, las personas con artritis reumatoide pueden desarrollar arco aplanado, lo que requerirá apoyo adicional. La edad puede provocar cambios en la forma del pie a través de la retención de líquidos a través de la relajación de los ligamentos y los efectos de la gravedad, y el peso durante toda la vida.

Pronación

Las personas con arcos bajos pueden tender a "sobrepronación", lo que significa que el pie gira demasiado hacia adentro con cada paso. Alternativamente, un arco alto puede hacer que el pie vire demasiado hacia afuera o tienda a la "despronación". Un apoyo adecuado es importante para ambos tipos de arcos.

Resultados de pronación

El movimiento del pie hacia adentro en exceso causado por la pronación, fuerza la rodilla y la cadera y la desalinea. Este movimiento causa presión adicional a la rodilla, la pantorrilla, el muslo, la pelvis y la espalda. La rotación excesiva del pie puede conducir a lesiones de pie y tobillo, tendinitis de Aquiles, dolor en el talón, inflamación de rodilla, juanetes, calambres en las piernas, enfermedades de la cadera y la espalda, así como lesión de los músculos, los tendones y los ligamentos de la pierna.

Soporte de arco

Los arcos bajos o altos deben tener buen soporte mediante un calzado adecuado bien ajustado en particular para las actividades deportivas, este sencillo paso puede ayudarte a prevenir los muchos problemas que pueden resultar de la sobre o despronación. Las personas con arcos bajos deben buscar zapatos clasificados con "control de movimiento". Estos zapatos ofrecen mayor estabilidad en el interior del pie donde el arco tiende a colapsar, evitando un excesivo balanceo hacia adentro. Las personas con arcos altos deben tener en cuenta los zapatos "de amortiguación", estos zapatos tienen una forma curva que ayuda al pie a virar más hacia el interior.

Aparatos ortopédicos

Algunas personas con arcos especialmente bajos o altos deben considerar insertos ortopédicos. Un podólogo o fisioterapeuta puede ayudar a determinar si los zapatos ortopédicos son adecuados para ti. Puedes comprar aparatos ortopédicos prefabricados más barato en las farmacias y tiendas de artículos deportivos.

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Escrito por lauren hutchens | Traducido por andrea galdames