La importancia de beber agua al hacer ejercicio

El agua es algo más que una excusa para detenerse y recuperar el aliento mientras hacemos ejercicio. Medline Plus define al agua como el nutriente más pasado por alto, pero también el más necesitado por los atletas. A medida que pierdes agua de tu cuerpo a través del sudor, tendrás que reemplazar ese fluido con nueva agua para mantenerte saludable y evitar los peligrosos efectos de la deshidratación. Comprender la importancia del agua durante el ejercicio significa valorar el receso para tomar agua aún más que antes.

Problemas con la pérdida de agua

Tu cuerpo transpira para enfriarse durante el esfuerzo, lo que significa que pierdes agua al ejercitarte. El cuerpo puede perder varios litros de agua durante un período de ejercicio de una hora, por lo que tendrás que reemplazar el agua o enfrentarte a los efectos de la deshidratación. Por supuesto, el agua no es el único nutriente que se pierde durante el ejercicio; el sudor contiene también sodio y potasio, que puede ser una preocupación durante períodos más largos de esfuerzo, como un maratón.

Efectos de la deshidratación

Si piensas que omitir la ingesta de agua no es un gran problema, te equivocas. La deshidratación se presenta cuando descuidas tus necesidades de hidratación, dando lugar a problemas como la pérdida de coordinación, la fatiga muscular, enfermedades por el calor (confusión, calambres y agotamiento) y una incapacidad para regular la temperatura de tu cuerpo, las cuales pueden afectar tu rendimiento deportivo y hacer que te enfermes. El American College of Sports Medicine señala que puedes evaluar tu nivel de hidratación al examinar tu producción de orina y el color; debe ser frecuente y de color amarillo pálido. Una micción poco frecuente y una orina de color amarillo oscuro indica deshidratación.

Consejos para la hidratación

El American College of Sports Medicine señala que es necesario beber agua antes, durante y después de ejercitarse para mantener un nivel de hidratación saludable. Procura de ingerir de 17 a 20 onzas (500 a 600 ml) un par de horas antes de tu entrenamiento y luego 8 oz (237 ml), 20 a 30 minutos antes de empezar. Ya habiendo iniciado, procura tomar 7 a 10 onzas (200 a 300 ml) por cada 10 a 20 minutos de ejercicio, y luego refréscate con 8 onzas (237 ml) dentro de por lo menos 30 minutos después de un entrenamiento. Utilizar una botella con marcas de medición puede ayudarte a estar seguro de que bebes lo suficiente.

Sesiones intensas

Si te vas a ejercitar durante más de 60 minutos, un trago de agua probablemente no sea suficiente; esto se debe a que tu cuerpo pierde sodio y potasio, así como agua. Esto puede llevar a problemas como confusión, calambres musculares e incluso intoxicación por agua (demasiada agua y no lo suficiente de sodio en el cuerpo). Mientras que las bebidas deportivas no son necesarias para los entrenamientos más cortos, el correr largas distancia o participar en un partido puede requerir de una bebida deportiva basada en electrólitos después de una hora.

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Escrito por kay ireland | Traducido por eduardo sanchez