El impacto de una pandilla en adolescentes

Existen más de 1,4 millones de miembros activos de pandillas que componen más de 33.000 pandillas en los Estados Unidos, según el National Gang Threat Assessment del 2011, o NGTA, preparado por el National Gang Intelligence Center. Las pandillas a menudo tienen efectos nocivos para las comunidades, propietarios de negocios e incluso para sus propios miembros. Sin embargo, aunque las personas pueden ver a las pandillas como un callejón sin salida, los adolescentes que se unen a menudo las ven como la única manera de sobrevivir e incluso de prosperar.

Beneficios sociales

Las pandillas pueden proporcionar un fuerte sentido de la camadería, amistad y hermandad entre los miembros. Ser parte de una pandilla bien conocida también mejora el estatus de los compañeros de aquellos que se unen, lo cual puede hacer más atractiva la membresía. Pertenecer a una pandilla también puede darles a los miembros un sentido de familia, lo cual pueden no tener en casa. Irónicamente, los miembros de la familia también pueden contribuir a la razón del por qué algunos se unen a pandillas, ya que los hermanos y/o parientes pueden pertenecer o pertenecieron en el pasado, según Los Angeles Police Department.

Delincuencia

La membresía en una pandilla tiene un efecto profundo en la delincuencia de sus miembros. Según una investigación proporcionada por el National Youth Gang Center, los jóvenes son significantemente más activos criminalmente durante los periodos de membresía activa en pandillas, particularmente cuando tiene que ver con ofensas serias y violentas. Según los análisis de estudios de investigación en Seattle, Denver y en Rochester, generalmente cuando los miembros deciden dejar la vida de las pandillas atrás, sus tasas de crimen bajan, aunque pueden permanecer relativamente altas comparadas con aquellas personas que nunca se han unido a una pandilla. La excepción a esta regla tiene que ver con ofensas relacionadas con las drogas. Los datos de los mismos estudios indican que las tasas de uso de drogas y tráfico de las mismas permanecían casi tan altas para las personas después de dejar las pandillas como cuando eran miembros activos.

Esperanza

Los adolescentes que se unen a pandillas a menudo creen que sus elecciones de vida son bastante limitadas. Por ejemplo, puede que no les vaya bien en la escuela o que tengan incapacidades de aprendizaje, o simplemente ven el empleo tradicional como poco atractivo y aburrido. Estar involucrado en las actividades ilegales de una pandilla puede parecer la única alternativa (o una excitante y atractiva) para volverse financieramente exitoso.

Protección e intimidación

Si los adolescentes viven en un área donde las pandillas son prevalentes, los miembros pueden acosar a aquellos que no pertenecen. Los que no son miembros de pandillas pueden convertirse en objetivos de asalto, robo u otros tipos de victimización. Pueden entonces unirse a una pandilla por protección. Según Los Angeles Police Department, unirse puede garantizar un apoyo en casos de ataque, y represalias por las transgresiones.

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Escrito por mario ramos | Traducido por ana maría guevara