Ideas para castigar a adolescentes que admiten ser fumadores

Atrapar a tu hijo adolescente fumando o encontrar cigarrillos en su bolso es una experiencia inquietante. Sin importar si eres un padre que fuma, probablemente seas consciente de los peligros para la salud asociados con el hábito de fumar y la naturaleza adictiva de la nicotina. Como no quieres que tu hijo tenga que lidiar con ese hábito, puedes optar por aplicar castigos o consecuencias para impedir que fume en el futuro.

Asigna un proyecto de investigación

La mayoría de los adolescentes no querrán hacer trabajo académico extra además de su tarea en la escuela, por lo tanto puedes castigar a tu hijo asignándole un proyecto de investigación sobre los peligros del hábito de fumar. Quizás tengas que insistir en que tu adolescente mire un video en línea sobre los riesgos para la salud asociados con el hábito de fumar o que escriba un artículo de investigación sobre el tema. Pídele que presente la información una vez que haya cumplido con la investigación para que tú sepas que hizo el trabajo. Incluso aunque estés enojado, apoya a tu hijo adolescente mientras informa sus descubrimientos y ofrécele una devolución positiva. No necesita tu juicio (necesita tu amor, aliento y apoyo mientras lidia con la presión de sus pares y la tentación a fumar).

Quita la asignación semanal

Una forma de castigo efectiva es quitar la asignación semanal del niño. Dile que no puedes continuar dándosela porque no quieres que la use en cigarrillos y no financiarás hábitos destructivos, tal como lo recomienda el trabajador social clínico licenciado Carleton Kendrick en el sitio web Family Education. Tu hijo adolescente puede tener ahorros u otro ingreso, pero tus sanciones financieras pueden hacer que piense dos veces antes de gastar su dinero en tabaco. Cuando te asegures de que no haya estado comprando cigarrillos y pruebes que es confiable, puedes restablecer su asignación semanal.

Comunicación abierta

Si esta es una primera ofensa y no estás preocupado por que tu hijo tenga un problema constante con el hábito de fumar, considera la posibilidad de hablarle sin imponer castigos o consecuencias. Según la psicóloga de adicciones Adi Jaffe, en el sitio web Psychology Today, los padres no deben condenar a sus hijos incluso aunque no se refieran a las tentaciones de fumar. Siempre deben evitar la hipocresía si fuman o lidian con el hábito de fumar como adolescentes ellos mismos. La comunicación abierta y honesta es el camino ideal para enfocar la presión de los adolescentes asociadas con el hábito de fumar y tu amabilidad, compasión y sensibilidad pueden tener un efecto más positivo que un castigo duro.

Discute sobre buscar ayuda profesional

Cuando el hábito de fumar de tu hijo adolescente se vuelve adictivo o incluye el uso de marihuana, tú y él podrían necesitar un consejero profesional, según el autor y experto en crianza Joe Connolly, del sitio web GreatSchools.org. No tienes que sentir vergüenza por buscar ayuda. Tu hijo adolescente puede ver las sesiones con el consejero como un castigo pero en realidad, estás haciéndolo para ayudarlo a lidiar con hábitos destructivos. Como padre, quizás tengas una respuesta enojada o emocional hacia el problema de tu hijo pero un consejero puede enfocar el tema de forma objetiva. El objetivo es ayudar a tu hijo adolescente a desarrollar una vida segura y saludable, por lo que el castigo nunca debe ser el objetivo principal.

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Escrito por kristine tucker | Traducido por aldana avale