Los huevos y la digestión

Los huevos no causan problemas digestivos para la mayoría de los adultos, a menos que tengas una condición digestiva subyacente. Si sufres de alergia a los huevos, intolerancia al huevo o el síndrome del intestino irritable, es posible que no puedas consumir huevos sin desarrollar reacciones adversas. Si tu cuerpo reacciona negativamente después de consumir huevos o alimentos que contengan huevo, llama a tu doctor. La mayoría de estas condiciones pueden controlarse mediante cambios en la dieta o en los medicamentos. Antes de intentar diagnosticar o tratar tus síntomas, consulta a tu médico.

Alergia al huevo

Los huevos no sólo son un ingrediente alimentario común, también son un alérgeno alimentario común. El consumo de huevos o productos que contengan huevos puede causar complicaciones digestivas, además de otros síntomas en tu cuerpo. La mayoría de las reacciones alérgicas se producen a los pocos minutos después del consumo del huevo, y se desencadenan debido a que tu sistema inmune no reacciona adecuadamente a las proteínas de los huevos. Tu sistema inmunológico cree que las proteínas en los huevos son peligrosas, cuando en realidad son seguras. El cuerpo ataca a las proteínas, causando inflamación en los intestinos y otros tejidos blandos. Una alergia al huevo puede causar diarrea, náuseas, vómitos y dolor de estómago, de acuerdo con la Clínica Mayo.

Intolerancia al huevo

La intolerancia al huevo es confundida comúnmente con la alergia al huevo, debido a los síntomas similares que se desarrollan después de consumir huevo. La intolerancia al huevo es el resultado de un defecto en tu sistema digestivo, no de una reacción alérgica a los huevos. Durante la digestión, el intestino delgado produce ciertas enzimas utilizadas para descomponer las proteínas de los huevos. Si careces de enzimas necesarias para romper estas proteínas, puedes presentar náuseas, vómitos, gas, distensión abdominal, diarrea y calambres. La mayoría de las intolerancias al huevo no afectan a ninguna parte de tu cuerpo, aparte de tu sistema digestivo.

Eliminación de la dieta

Para confirmar que los huevos te están causando complicaciones digestivas, puede que tengas que hacer en una dieta de eliminación. Una dieta de eliminación pretende identificar los alimentos que están provocando sus síntomas, y no está destinada a servir como diagnóstico. Bajo la dirección de tu médico, elimina los huevos de tu dieta durante dos semanas. Vuelve a introducir los huevos en tu dieta al final de las dos semanas, y empieza a registrar tus hallazgos una vez que lo hagas. La Universidad de la Escuela de Medicina y Salud Pública de Wisconsin informa que si en algún momento durante la dieta se presentan síntomas severos, se debe interrumpir la alimentación y llamar a tu doctor.

Síndrome del intestino irritable

Algunos alimentos pueden afectar a cualquier síntoma que puedas tener en relación con el síndrome del intestino irritable o SII, que es una condición común que afecta a tu sistema digestivo. Los huevos pueden o no afectar a los síntomas del SII. Si has sido diagnosticado con SII y el consumo de huevos provoca estreñimiento, diarrea, dolor o hinchazón abdominal crónica, puede ser necesario evitar los huevos en el futuro.

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Escrito por diane marks | Traducido por daniel gómez villegas