Mi hueso de la espinilla duele después de correr

Si el hueso de la espinilla duele después de correr, lo más probable es que estés padeciendo calambres en las piernas. Esta lesión es común entre los corredores y atletas recreativos y capacitados por igual. Los calambres en las piernas son una lesión por sobreuso causada por el exceso de estrés en la espinilla o tibia. El rápido reconocimiento y tratamiento de esta lesión puede evitar que progresivamente empeore con el tiempo.

Síntomas de calambres en las piernas

Los calambres en las piernas se caracterizan por dolor en o justo detrás de la tibia, por lo general a lo largo del borde interior. El dolor localizado normalmente se extiende de 4 a 6 pulgadas (10 a 15 cm) de longitud y puede incluir una hinchazón leve. En muchos casos, el dolor se encuentra a menudo presente en las primeras y últimas etapas de tu entrenamiento, pero a menudo desaparece con el reposo. El dolor empeorará con el tiempo, comenzando como un dolor sordo y progresará a un dolor agudo que suele ser bastante doloroso para impedir el ejercicio.

Causas de calambre en la espinilla

Los calambres en la pierna como resultado de una presión excesiva sobre la tibia y los tejidos conectivos que unen los músculos a los huesos. Aumentar pronto tu ritmo o la distancia puede dar lugar a este problema. Por otra parte, correr sobre superficies duras, cuesta abajo o sobre superficies inclinadas también los provoca, así como el calzado inadecuado o desgastado. Por último, las actividades con arranques y paradas repentinas, como el baloncesto y el tenis, también pueden desempeñar un papel en el agravamiento de calambres en las piernas.

Tratamiento inmediato

El diagnóstico adecuado requiere un examen físico realizado por tu médico y una evaluación de tu historial de ejercicio, pero si crees que tienes calambres en la espinilla, varias opciones de tratamiento inmediatos son adecuados. Utiliza compresas frías para reducir la inflamación o toma medicamentos antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno. Envolver la zona de la lesión con un gran vendaje también puede reducir tu incomodidad. Eleva la pierna cuando estés en descanso, especialmente en la noche. Al igual que con todas las lesiones, la medida de tus calambres en las piernas determinará el período de tiempo necesario para una recuperación completa.

Tratamiento a largo plazo

En última instancia, la recuperación de los calambres requiere tiempo y paciencia. Establece un régimen de estiramiento y fortalecimiento que se centre en la pantorrilla y la pierna anterior. Evita acciones como correr hasta que tus síntomas hayan cesado por completo, lo que a menudo puede tomar entre dos y cuatro semanas. Al mismo tiempo que descansas, realiza actividades de bajo impacto para mantener la salud cardiovascular, como nadar y andar en bicicleta estacionaria. Al reanudar el correr, comienza en una superficie blanda, reduce el nivel y la distancia y la intensidad a la mitad. Poco a poco aumenta la distancia sobre un período de tres a seis semanas, pero evita el aumento de tu nivel de intensidad hasta después de este período.

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Escrito por doug bennett | Traducido por verónica sánchez fang