Hornear pollo sin huesos contra uno con huesos

El pollo sin huesos es bueno para la preparación rápida de una comida ya que se cocina en poco tiempo, mientras que el pollo con huesos es fácil de hornear a una jugosa perfección sin perder la valiosa humedad. Escoger uno u otro en la tienda de comestibles es un asunto de preferencia personal, pero ambos pueden tener lugar en tu cocina si los preparas apropiadamente.

Lo básico de hornear un pollo

El pollo se hornea normalmente a 350°F para promover una cocción y dorado uniforme. Dependiendo del corte de la carne, los tiempos de cocción pueden variar siendo el pollo sin huesos el más rápido y con huesos toma más tiempo. Para el mejor sabor, sazona el pollo con sal, pimienta y especias entes de cocinarlo. Para tener menos grasa, escoge pechugas de pollo sin huesos, ya que se venden sin piel, reduciendo bastante el contenido de grasa; también es más barato en la mayoría de los caso comparado con el que tiene huesos. Después de cocinar, siempre deja que se asiente por 10 minutos para el pollo con huesos y 5 minutos para el pollo sin huesos antes de servir.

Pollo sin huesos

Se cocina más rápido, aunque requiere más trabajo para asegurar una pieza de carne jugosa y suave cuando se cocine. Cuando uses pechugas de pollo, aplánalas a un grosor uniforme antes de cocinarlas usando un mazo de cocina o la agarradera de un cuchillo. Este paso asegurará una cocción uniforme y ayuda a eliminar lo seco de las pechugas; para los muslos sin hueso esto no es necesario, ya que su alto contenido de grasa mantiene la carne jugosa. Sazona bien el pollo, y pásalo por harina, huevo y migas de pan si lo deseas para encerrar la humedad durante el proceso de horneado. Marinar y untar el pollo antes y durante el proceso de cocción también es de ayuda para mantener el pollo húmedo durante el horneado.

Pollo con huesos

El pollo con huesos toma más tiempo en cocinarse, pero tener huesos mantiene la carne más jugosa por más tiempo y puede crear un producto con un acabado mejor cuando se hace correctamente. Cúbrelo con papel aluminio por la mitad de la cocción antes de quitárselo y permitir que el pollo se dore durante la segunda mitad. Para disminuir la grasa del pollo, quítale la piel antes de cocinarlo. Marina tu pollo en el refrigerador hasta por dos días para asegurar una carne aún más jugosa cuando se hornee.

Consejos para hornear pollo

La manera más sencilla de evitar el pollo seco cuando se hornea es usar un termómetro de carne para asegurarte que no lo cocines de más. Cocina todos los cortes de pollo hasta que la parte más gruesa registre 165°F. No midas la temperatura junto al hueso. Cuando cocinas pollo con huesos, hay menos riesgo de crear una carne seca y por ello los diferentes cortes o incluso un pollo entero partido puede cocinarse en el mismo plato. Con el pollo sin huesos, asegúrate de que todos los cortes de carne sean de tamaño uniforme para que algunos no se sequen mientras se terminan de cocinar otros.

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Escrito por maxine wallace | Traducido por yolanda adriana paulín vázquez