Cómo hornear pechugas de pollo para desmenuzar

El pollo desmenuzado probablemente sea uno de los alimentos comodines más útiles y versátiles que puedas tener en tu refrigerador o congelador, listo para servir como base de ensaladas y emparedados, relleno para burritos y enchiladas, aderezo para pizza, pasteles de carne abundantes, platos de pasta al horno y sopas de cocción rápida. Utiliza el 100 por ciento de carne blanca y tu pollo desmenuzado también tendrá un bajo contenido de grasas y calorías. Las pechugas de pollo, con hueso o deshuesadas, y con o sin piel, pueden simplemente hornearse antes de ser desmenuzadas. Este proceso no es complicado, pero es importante no cocinar las pechugas demasiado. La carne de pechuga seca no tendrá esa textura típica de la carne jugosa que se deshace con facilidad, lo que es esencial para un buen pollo desmenuzado.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Bandeja para hornear
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • Temporizador
  • Guantes de cocina
  • Termómetro de carne o cuchillo afilado

Instrucciones

  1. Calienta previamente el horno a 350 grados Fahrenheit (176,67 ºC). .

  2. Dispón las pechugas de pollo en una bandeja para hornear. Deja un poco de espacio entre los trozos para que no queden apiñados; usa varias bandejas o moldes para horno si fuera necesario. Si estás cocinando pechugas con piel, ponlas con la piel hacia arriba.

  3. Rocía aceite de oliva sobre las pechugas de pollo y luego espolvoréalas con sal y pimienta. Unta ambos lados de las pechugas con el aceite y los condimentos con las manos. Lávate las manos con agua caliente y jabón.

  4. Coloca la bandeja o molde en el horno y fija un temporizador durante 35 minutos. Agrega el pollo y no lo toques mientras se hornea. No hay necesidad de girar o rociar los trozos; sólo espera a que el temporizador se apague.

  5. Saca la bandeja del horno usando guantes de cocina. Inserta la punta de un termómetro de carne en la parte más gruesa de la pechuga más grande. Si estás cocinando pechugas con hueso, no dejes que la punta toque el hueso. El pollo está cocido si la temperatura es de 165 grados F (73,88 ºC) o más. Si aún no está listo, ponlo de nuevo en el horno durante otros cinco a 10 minutos y luego examínalo de nuevo. Si no tienes un termómetro para carnes, perfora la parte más gruesa de la pechuga de pollo más grande con un cuchillo afilado. Si los jugos salen claros y dorados en lugar de rosados, el pollo está listo; de lo contrario, necesita un poco más de cocción.

  6. Saca el pollo del horno y déjalo reposar y enfriar durante al menos 15 minutos. Retira y desecha la piel si usaste pechugas con piel, antes de desmenuzar el pollo.

Consejos y advertencias

  • Deja que las pechugas de pollo congeladas se descongelen por completo antes de hornearlas.
  • Las pechugas deshuesadas y sin piel más pequeñas y los solomillos se cocinan más rápido, de modo que examínalos después de unos 20 minutos.
  • Utiliza los huesos de pollo desechados para hacer caldo en lugar de tirarlos a la basura
  • Lava bien los utensilios y equipo de cocina que hayan estado en contacto con el pollo crudo usando agua caliente y jabón.

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Escrito por joanne thomas | Traducido por nieves fragola