Cómo hornear una calabaza

Hornear una calabaza es similar a hornear un calabacín y un reemplazo rentable para la calabaza enlatada. Las mejores calabazas para hornear son las que son pequeñas y dulces o para pasteles, las cuales tienen un sabor más dulce que otras variedades. Aunque las calabazas dulces y para pasteles hacen un sabroso postre o platillo de calabaza, cualquier de estas puede utilizarse para cocinar. Ten en cuenta que las calabazas más grandes pueden ser más difíciles de cortar y ser algo insípidas cuando se hornean. Las calabazas pueden comprarse en tu tienda local o huertos de calabaza durante los meses de otoño.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Recipiente de vidrio o metal para hornear
  • Cuchara
  • Cuchillo grande
  • Una taza de agua
  • Dos cucharadas de aceite de cocina

Instrucciones

  1. Precalienta el horno a 350 °F.

  2. Lava el exterior de la calabaza con agua y limpia cualquier suciedad o manchas con un paño.

  3. Tira o corta el tallo de la calabaza y utiliza un cuchillo para cortarla por la mitad.

  4. Saca las semillas de calabaza y cualquier carne fibrosa de ambas mitades con una cuchara sólida. Usa las semilla y carne fibrosa para hacer abono o deséchalas, o guarda la semillas para asarlas.

  5. Rocía una cucharada de aceite para cocinar en cada una de las mitades de calabaza.

  6. Coloca el lado de la carne de las mitades en un recipiente de vidrio o metal que tenga por lo menos 2 pulgadas de profundidad.

  7. Vierte una taza de agua en la cacerola. Esto ayuda a crear vapor para cocinar la calabaza y evita que esta se queme o se pegue al recipiente.

  8. Coloca el recipiente en el horno y hornear durante una hora. Revisa la calabaza después de una hora y hornea por 30 minutos si es necesario. La carne debe estar muy tierna cuando la pinchas con un tenedor.

  9. Retira el plato del horno y dejar reposar hasta que se enfríe lo suficiente como para manipularla. Saca la carne de las mitades con una cuchara sólida y reserva para cocinar.

Consejos y advertencias

  • El puré de calabaza casero puede almacenarse en el refrigerador en un recipiente hermético durante varios días. El puré puede guardarse en el congelador hasta por tres meses. Descongela antes de usar.

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Escrito por adrienne weeks | Traducido por valeria garcia