Las hormonas antidiuréticas y el sodio

El sodio es el ión positivo principal que se encuentran en los líquidos corporales. Una pequeña cantidad de sodio se encuentra dentro de las células, pero se limita principalmente a los líquidos extracelulares. Junto con el potasio y el cloruro, el sodio es un electrolito importante que influye en el movimiento del agua y los nutrientes y la generación de corrientes eléctricas en los tejidos. De acuerdo con Linus Pauling Institute at Oregon State University, el cuerpo utiliza varios mecanismos para controlar estrechamente las concentraciones de sodio. La hormona antidiurética o ADH (por sus siglas en inglés), es uno de estos mecanismos.

Funciones del sodio

En consonancia con el potasio, el ion positivo principal que se encuentra dentro de las células, el sodio es responsable de mantener una ligera diferencia en la carga eléctrica entre el interior y el exterior de las células. Se necesita este "potencial de membrana" para transportar líquidos y nutrientes a través de las membranas celulares y juega un papel importante en la generación de los potenciales de acción que permiten funcionar a tus nervios, músculos y corazón. Mediante el ajuste de las concentraciones de sodio en tus fluidos extracelulares, el cuerpo regula la presión arterial y el volumen sanguíneo. La ADH juega un papel importante en este proceso.

Hormona antidiurética

Como su nombre lo indica, la hormona antidiurética evita la pérdida de agua de tu cuerpo. De acuerdo con “The Merck Manual of Diagnosis and Therapy", la ADH es sintetizada en el hipotálamo y transportada a la glándula pituitaria para su almacenamiento. Cuando los sensores en el hipotálamo o en los vasos sanguíneos detectan un aumento de la concentración de sodio o una caída en el volumen de sangre, la hormona se libera en el torrente sanguíneo. Luego viaja a los riñones, donde estimula la reabsorción de agua de la orina. Esto disminuye el volumen de orina, aumenta el volumen de sangre y "diluye" el sodio en la sangre, lo que reduce su concentración.

Secreción inapropiada

Una variedad de condiciones médicas puede desencadenar la secreción excesiva de la hormona antidiurética. Estos trastornos, llamados colectivamente síndrome de secreción inadecuada de ADH, o SIADH (por su siglas en inglés) pueden causar retención de agua excesiva y dilución del sodio en la sangre. Algunos tipos de cáncer, el trauma cerebral, las infecciones, los trastornos hormonales, los accidentes cerebrovasculares, ciertos medicamentos, la psicosis aguda y varias otras condiciones estimulan la liberación de ADH, incluso cuando el volumen de la sangre y la concentración de sodio son normales. Los SIADH son una causa relativamente común de niveles bajos de sodio o hiponatremia. Dependiendo de su severidad, la hiponatremia puede causar confusión, cambios de personalidad, irritabilidad, letargo, convulsiones, coma y muerte.

Consideraciones

La hormona antidiurética es uno de los mecanismos que el cuerpo usa para mantener las concentraciones de sodio óptimos en los líquidos extracelulares. La función principal de ADH es aumentar la reabsorción de agua en la orina, lo que aumenta el volumen de sangre y disminuye la concentración de sodio. La secreción de ADH inadecuada puede alterar el equilibrio de sodio e interferir con la función celular normal. Cuando SIADH lleva a la hiponatremia, la restricción del agua o un medicamento que interfiera con la acción de la ADH es necesario para regresar tu nivel de sodio a la normalidad.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por gabriela nungaray