A qué hora se deben dormir los adolescentes

Se necesita de un gran descanso para recuperarse adecuadamente de un día de mensajes de texto, prácticas de fútbol y la clase de cálculo, pero demasiados adolescentes no descansan lo suficiente. Un adolescente con falta de sueño no da su mejor esfuerzo en la escuela y puede estar bastante malhumorado durante el día. Aunque no es probable que cambien los hábitos negativos de sueño por su cuenta, es posible ayudarlos a establecer un horario donde puedan dormir más horas.

Necesidades de sueño en los adolescentes


Sin importar lo grandes que se sientan, los adolescentes todavía tienen las necesidades de sueño de un niño.

Sin importar lo grandes que se sientan, los adolescentes todavía tienen las necesidades de sueño de un niño. Según National Sleep Foundation, el adolescente promedio requiere alrededor de 9 1/4 horas de sueño por cada noche. Las variaciones de las horas son posibles; algunos adolescentes pueden funcionar bien con menos de sueño, mientras que otros pueden necesitar cerca de 10 horas de sueño para que su cerebro funcione a sus niveles más altos. Debido a que cada adolescente es diferente, piensa en la correlación entre el comportamiento de tu hijo y sus patrones de sueño. Si padece mal humor después de dormir sólo 8 1/2 horas, podría necesitar hasta de 9 1/4 para dormir, pero si el adolescente se ve lleno de energía después de dormir sólo 8 horas, es posible que eso sea lo único que necesita.

Determina la hora de dormir


Pero puedes ajustar el toque de queda según la edad de tu hijo.

Conforme los horarios de tu hijo cambien, su hora de acostarse también cambiará. Para determinar a qué hora debe dormir, platiquen sobre cuánto tiempo necesita en la mañana para prepararse y así decidir cuál es la hora óptima para poner el despertador. Cuenta las horas hacia atrás desde ese momento para determinar un horario que le permita dormir correctamente. Si tiene dificultad para dormirse de inmediato, es posible darle un tiempo extra de 30 o 45 minutos para que pueda descansar. Establece un toque de queda con su hora de dormir, que le permita cierto tiempo para prepararse e ir a la cama. HealthyChildren.org sugiere que en una noche de escuela, el toque de queda razonable para un adolescente entre las edades de 14 y 16 sea entre 8 y 9 p.m. Pero puedes ajustar el toque de queda según la edad de tu hijo restando una hora o dos para un adolescente más joven y añadiendo una o dos horas para un adolescente mayor.

Beneficios de tener una hora de dormir


Si el adolescente se resiste a recibir una orden que le indique la hora a la que se tiene que dormir, explícale con razones convincentes que necesita dormirse temprano.

Si el adolescente se resiste a recibir una orden que le indique la hora a la que se tiene que dormir, explícale con razones convincentes de por qué necesita dormirse temprano. En un estudio de Columbia University Medical Center que involucró a 16.000 adolescentes, los investigadores encontraron que aquellos que iban a la cama a medianoche o más tarde eran 24 por ciento más propensos a estar deprimidos y un 20 por ciento más propensos a tener pensamientos suicidas, a diferencia de los adolescentes que dormían a las 10 p.m. o antes. Un adolescente con falta de sueño también puede comer alimentos poco saludables, aumentar de peso, y enfermarse con facilidad, lo que significa que puede perder eventos sociales y actividades extracurriculares y puede desarrollar acné, según la National Sleep Foundation. Estos son todos los efectos secundarios con los que puedes convencer a tu hijo.

Cómo hacer que funcione


Incluso si ya le aclaraste que tiene que estar en la cama a las 10:30 en las noches de escuela, conseguir que se duerma antes de la medianoche es el verdadero reto.

Incluso si ya le aclaraste que tiene que estar en la cama a las 10:30 en las noches de escuela, conseguir que se duerma antes de la medianoche es el verdadero reto, sobre todo porque el reloj interno de un adolescente a menudo mantiene la sensación de alerta hasta las 11 p.m. o más, de acuerdo con MayoClinic.com. Para ayudarle a prepararse para el sueño, considera crear algunas reglas nocturnas. Guarda su teléfono en la cocina para que no pueda mandar textos bajo las sábanas y exígele que, si enciende la televisión y la computadora, sea antes de la hora de acostarse. Si encuentras que a escondidas ve la televisión después de la hora de acostarse, saca la televisión de su dormitorio, o mantén su celular en tu habitación después de apagar las luces. El ejercicio también puede afectar a los hábitos de sueño. Anima a tu hijo a que se adapte al ejercicio en el horario de la tarde para que después se sienta cansado, pero que sea dos horas antes antes de acostarse.

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Escrito por kathryn walsh | Traducido por sofia semo