Cómo hacer que la hora de acostarse sea divertida

Al final del día tú y tu hijo están agotados, por lo que la hora de dormir puede convertirse en una batalla de voluntades sin ganadores. Convertir este momento en una parte agradable del día hace que la rutina nocturna sea más rápida y reduce el estrés para toda la familia. Pequeños cambios en tus actividades antes de dormir puede ayudar a tu pequeño a llegar a la tierra de los sueños sin lágrimas.

Mezcla los pasos aburridos

Tu rutina de la hora de acostarse incluye varias tareas que hay que hacer, como lavarse los dientes y ponerse la pijama. Esas tareas cotidianas también son los que generalmente ralentizan el proceso. En lugar de hacer frente a todas las partes que menos te gustan de la rutina de tu niño a la vez, espacíalas dejando la mejor para el final. Comienza con una tarea que a tu niño no le molesta, como tomar un baño o escoger su pijama. Realiza aquellas a las que le tiene aprensión en la mitad, con la promesa de algo emocionante por venir. Podrías decir: "Vamos a cepillar los dientes para poder acurrucarnos juntas y cantar canciones". Guardar su actividad favorita para el final le da un incentivo para empezar a moverse y finaliza el tiempo nocturno juntas con una nota positiva.

Arroja luz sobre hora de acostarse

El miedo a la oscuridad es un miedo común para los niños. Si tu hijo arrastra sus pies para evitar ir a dormir a una habitación oscura, una fuente de luz puede aliviar los temores de la hora de acostarse. Una de noche es una solución fácil, pero con diferentes fuentes de luz puedes agregar un poco de emoción a la hora de acostarse. Una linterna le da a tu pequeño control sobre la luz. La linterna también es una gran fuente de luz para títeres de sombra. Otra opción es un juguete o una luz especial que proyecte imágenes en el techo. Muchos de los productos que funcionan con baterías están en el mercado que se parecen a los animales de peluche con una bombilla de luz de colores en el interior que brilla estrellas u otros diseños en las paredes y techos.

Agrega toques personales

Es fácil quedar atrapado en las tareas de prepararse para ir a la cama, pero dejar un tiempo para conectarte con tu hijo hace que la rutina sea más memorable para los dos. Este es un momento ideal para hablar con tu hijo acerca de su día o las actividades interesantes que vienen más adelante en la semana. Elige una pregunta cada noche que ambos respondan. Podrías decir: "Si pudieras vivir en cualquier parte del mundo, ¿dónde sería y por qué?" La lectura es una rutina común de la hora de acostarse, pero puede que sea más personal y emocionante inventar una historia con tu hijo como el personaje principal.

Juega juegos

Los juegos que inventas sobre la marcha suelen ser los más eficaces y pueden convertirse en rituales nocturnos. Si tu hijo se mueve lentamente mientras se preparaba para la cama, desafíalo a un juego de batir el timbre. Usa un cronómetro para ver si puede terminar su lista nocturna antes de que suene. Colocar a los hermanos unos contra otros para ver quién termina primero puede terminar con una pelea, así que utiliza ese enfoque con precaución. También puedes utilizar los juegos clásicos, como Simon Says (Simón dice), con un giro a la hora de acostarse. Di: "Simon dice, escoge tu par de pijamas favorito". A medida que complete cada tarea, dale otra instrucción. Follow the Leader (Sigue al líder) es otra opción que funciona. Repasa la rutina de la hora de acostarse con tu pequeño después de cada paso.

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Escrito por shelley frost | Traducido por carlos alberto feruglio