¿Los hombres deberían practicar zumba?

Un escritor se enfrentó a este baile popular de ejercicios para saber si este entrenamiento aparentemente repelente a los varones es algo que los chicos deberían intentar después de todo

Clase de zumba.

Zumba. La mayoría de los chicos han oído hablar de él, pero pocos saben exactamente lo que es. Un rápido resumen de lo que zumba no es: - Un modelo de rumba pero más rápido - Una marca de sales de baño - El top delantero del equipo de fútbol brasileño Se trata de un programa de ejercicios de baile, que sería la forma más sencilla de decirlo. Más exactamente, zumba es el Huffington Post (famoso periódico en línea) de los ejercicios cardiovasculares. Esto sin pedir disculpas agregadas a otros bailes de entrenamiento en esta línea, cubriendo a todos. Una sola clase de zumba puede incluir salsa, merengue, cumbia, reggaeton, ritmos árabes, country, samba, cha-cha-chá, danza del vientre, bhangra, soca, artes marciales, danza del vientre, hip-hop, ritmos del mundo y, posiblemente, el "ickey shuffle". Zumba fue traído a los Estados Unidos en 1999 por Alberto "Beto" Pérez. Pérez inventó el entrenamiento como instructor de aeróbicos de 16 años de experiencia en su Colombia natal cuando se le olvidó la música para una clase y utilizó en su lugar una cinta con una mezcla ecléctica. A sus estudiantes les encantó. En 2001 él y sus socios de negocios de EE. UU. lanzaron el Zumba Fitness en el país. Hoy el Zumba Fitness se dice que es el programa de marca de acondicionamiento más popular en el mundo y está siendo utilizado en más de 125 países por más de 12 millones de personas cada semana. Si bien no ha habido ningún estudio externo del desglose por género de las clases, estoy dispuesto a apostar que el 95 por ciento de ellos son mujeres. Las mujeres con las que hablé mientras hacía este artículo dijeron que nunca o rara vez ven a los hombres en sus clases de zumba. Un portavoz de Zumba Fitness dijo que las cifras oficiales son de 80 por ciento mujeres y 20 por ciento de hombres, pero al menos uno de los propietarios de un estudio en Los Ángeles estuvo de acuerdo con mi evaluación de 95/5 sobre la base de la asistencia. Las razones de esto no sólo son específicas del zumba, ya que los hombres en general prefieren trabajar en solitario, mientras que las mujeres constituyen la mayoría de la mayor parte de las clases de cardio. Pero zumba, en oposición a clases de baile como el hip-hop y breakdance, en las que por lo menos consiguen un puñado de tipos, parece especialmente impopular entre los hombres. La pregunta es: ¿por qué? ¿Por qué los hombres no hacen Zumba? Me puse a buscar la respuesta. Como resultado, hay varias razones. Y una de ellas consiste en las manchas de mostaza.

Las clases

Me inscribí en Your Neighborhood Studio, en Culver City, donde las salas tienen pisos de madera, barras de ballet y espejos de piso a techo que ofrecen una gran oportunidad para ver todos los errores que haces durante cada rutina.

El instructor comenzó cada canción en silencio introduciendo una serie de pasos de baile que ningún hombre estadounidense ha realizado nunca como no sea una celebración de touchdown en la NFL. La rutina típica era de la siguiente forma: dos pasos a la izquierda, patada-pivote, dos pasos a la derecha, patada-pivote. Repetimos los pasos un par de veces. Hice mejor los movimientos. Listo. Impresionante.

Pero entonces, espera un momento, ¿qué cosa?, el instructor presentó una secuencia completamente nueva. Algunas mujeres, como mi esposa, por arte de magia captaron los pasos de baile conforme se sucedían. Mientras tanto, yo me tropezaba con mis pies y me decía a mí mismo (o, posiblemente, en voz alta, no lo puedo recordar): "¿Qué estaba mal con la última secuencia? ¡Ya lo estaba pescando! ¿Ahora es cruce a la derecha, giro, cruce a la izquierda, giro? ¿Por qué siempre tenemos que cambiar? ¿Por qué ninguna secuencia es lo suficientemente buena? ¿Por qué no podemos simplemente hacer los mismos dos pasos durante los siguientes 45 minutos? ¡El cruce a la derecha-giro, cruce a la izquierda-giro es una porquería! ¡Arghhhhh!"

En zumba tú haces entre 10 y 12 canciones en una clase promedio, así que básicamente sólo te vuelves más desquiciado con cada nueva pista. A pesar de mi ruego, suplicando y pidiendo el regreso de los dos pasos a la izquierda, patada-pivote, dos pasos a la derecha, patada-pivote, nunca regresó. En cambio, terminamos por cambiarnos a un nuevo camina-como-un egipcio-mientras-te-mueves-espantoso, que todo el mundo parecía adorar y ser totalmente capaz de hacer.

Entonces, eso fue lo primero que me di cuenta, que creo que llegaría al corazón de por qué muchos hombres evitan hacer zumba. No tenía idea de lo que estaba haciendo la mayor parte del tiempo, sabía que parecía un idiota y cada nueva secuencia me hacía querer botar el reproductor de MP3. ¿Por qué? El zumba me llevó fuera de mi elemento y me puso cara a cara con mis inseguridades.

Debido a aquel espejo gigante, me obligaba a ver cada error que he cometido. Allí estaba yo, un paso atrás, girando en sentido contrario, o simplemente dando una especie de salto hacia arriba y abajo en mi lugar, pareciendo confundido. (Los profesores no enseñan este paso, pero es más o menos el primer paso que aprendes y el único que vas a hacer en cada canción. Es crucial.). Y para los hombres, eso apesta. Siendo un chico, quieres ser el mejor del lugar, especialmente si la habitación está llena de mujeres en forma. Cuando no lo eres, es humillante.

Pero he aquí la parte más triste de todo y no me ocurrió hasta alrededor de mi tercera clase: era mi vergüenza, vergüenza y una extrema aversión por mi incapacidad para mover el cuerpo en sincronía con la música y el instructor, todo eso me venía de dentro. Ni una sola vez un profesor o una compañera de clase me dijeron nada acerca de lo mal que bailaba. Nadie dio un solo vistazo de crítica, de lástima o de burla. Nadie parecía darse cuenta ni siquiera de mis batallas. Sin embargo, me sentí estúpido.

Como resultado, sufrí lo que los psicólogos llaman "el efecto de los reflectores". Este efecto es la tendencia a sobreestimar el grado en que tus acciones y aspecto son notados por otros. La mayoría de la gente hace esto, especialmente los adolescentes que caminan alrededor de la escuela secundaria, mientras tienen la vista clavada en el suelo.

Es natural que todo el mundo te esté mirando todo el tiempo, como cuando estás seguro de que todos en la fiesta se darán cuenta de la mancha de mostaza en tus pantalones vaqueros. Pero como concluyeron los investigadores de Cornell en un artículo del 2000 en “Journal of Personality and Social Psychology”, lo más probable es que nadie te esté mirando. Nadie está obsesionado con esa mancha amarilla más que tú.

Mis compañeras de clase eran de edades comprendidas entre los 20 y los 60 años. Sus destrezas estaban por todo el lugar. Pero no juzgaban. Al principio, me sentía casi paralizado por el miedo sobre lo que estas personas, estas lindas personas que yo no conocía, y que probablemente no volvería a ver, pensarían de mí. A pesar de que la ciencia me dice que probablemente ni siquiera se dieron cuenta.

Cuando le pregunté al creador de zumba "Beto" Pérez cómo aumentar el interés de los hombres por el zumba, dijo: "Los hombres sólo necesitan superar sus inseguridades".

Eso es más fácil decirlo que hacerlo.

De lo que se pierden los hombres

Mi vergüenza y el miedo fueron finalmente anulados por una sensación aún más intensa: el agotamiento. En zumba, el movimiento es casi sin parar. Hay cinco segundos de pausas entre canciones, tiempo suficiente para secarse rápido con una toalla o tomar un poco de agua, pero no hay un descanso real. El sudor se vierte de forma rápida y en gran medida debido a que están utilizando todos los músculos del cuerpo. Pérez dice que el zumba no se siente como un entrenamiento y tiene razón. Se siente como una recepción de boda en la que nunca dejas la pista de baile y cada canción es baile coreografiado por una trastornada dama de honor con TDA.

Esto llevó dos clases, pero finalmente comencé a perder mis inhibiciones. Empecé, tomando prestada una frase, a bailar como si nadie me estuviera mirando. Pisé, bailé y me sacudí. Me giré y no patee a nadie más. En realidad me estaba divirtiendo. Y descubrí lo que ya saben las mujeres del mundo entero: el zumba es un buen entrenamiento. Se queman aproximadamente el mismo número de calorías que lo harías en una cinta de correr, pero hay más retos y una mayor variedad de movimientos musculares. Conforme hagas mejor los movimientos, experimentarás un mayor disfrute de la clase y un sentido de logro.

El mayor beneficio de zumba: el tiempo vuela.

Una gran cantidad de entrenamiento es monótono, y cuando estás aburrido, el tiempo se desliza lentamente. Con zumba, tú estás aprendiendo pasos de baile, los memorizas, los combinas, prestas atención al instructor, mantienes tu distancia de las personas que te rodean y escuchas las entradas de la música. El tiempo pasa rápidamente conforme enfocas tu mente y tu cuerpo en realizar los movimientos y no parecerte al comediante Don Knotts mientras lo haces.

Es ahora que meses después aún me lanzo a clases de zumba ocasionales. La instructora de zumba Alice Warchol, de YMCA de Chesapeake, Virginia, dijo que las clases pasan rápidamente, incluso para los estudiantes más experimentados. Yo no soy todavía lo que cualquiera llamaría un experimentado, pero estoy de acuerdo.

"Cuanto más te sepas una rutina te será más fácil trabajarla", dijo. "Te pierdes completamente en ella".

¿Un entrenamiento de cuerpo entero que es un reto, que te ayuda a ser un mejor bailarín, hace que el tiempo pase rápido, y te pone en una habitación con 20 mujeres? Tal vez la verdadera pregunta es: ¿por qué no TODOS los hombres lo están haciendo?

Así que a ignorar la mancha de mostaza.

Foto: iStockphoto

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Escrito por joe donatelli
Traducido por mayra cabrera