La historia de la ropa de boda

Según Roberto Naranjo, escribiendo para "eHistory" de la Ohio State University, la primera evidencia de bodas data de 4.000, en Mesopotamia. Estas ceremonias tempranas involucraban al marido que velaba a su novia ante testigos y vertía perfume sobre su cabeza. El velo y el perfume eran ritos establecidos, pero la ropa era menos formal. Los novios llevaban el atuendo habitual de la época: un simple vestido colgando sobre un hombro de la mujer y una falda tipo escocesa para el hombre. Durante el siglo V, cuando la Iglesia se involucró en las bodas, la ceremonia se enfocó más en el traje de boda. Los novios vestían sus mejores galas, adornados con accesorios elaborados y los hombres estaban tan adornados como las mujeres. Desde el siglo XIX, en el mundo occidental, el traje de boda masculino se ha vuelto más tradicional, pero en las ceremonias de boda tradicionales no-occidentales, los trajes de los novios han continuado incluyendo estilos y colores vivos.

Primeras bodas occidentales

Aunque el blanco es considerado un elemento básico del vestido de novia, es un fenómeno relativamente moderno. Rowena Ritchie, en su artículo en "Ecosalon" indica que en la antigüedad romana, las novias llevaban mantos blancos para celebrar al dios del matrimonio y la fertilidad, pero después de eso, el blanco dejó de ser favorito entre las novias. En la época Medieval, el azul, considerado como el color de la pureza, fue elegido para las bodas. Los novios mismos adornaban con cintas azules sus trajes y las novias lucían su mejor vestido de colores brillantes. El blanco era asociado con el luto y se consideraba inapropiado para las bodas. Con los años, la ropa de los novios se ha vuelto más tradicional, pero durante la Edad Media y el Renacimiento, incluía camisas bordadas y con volados, y cinturones, botas altas y abrigos decorativos.

Aparece el blanco

El vestido de la reina Victoria con una falda abultada de satén blanco y encaje, usado para su boda de 1840 con el príncipe Albert, comenzó una tendencia. Sin embargo, durante la depresión en la década de 1930, las novias ahorrativas optaron por usar sus mejores vestidos, una práctica que continuó después de que la depresión terminó. La boda de Grace Kelly en 1956 con el príncipe Rainiero de Mónaco, en la que Kelly figuró en abultado vestido marfil peau de seda o satén duquesa, marcó el retorno completo de la princesa vestida de blanco. Los novios occidentales, entretanto, bajaron el tono a su vestimenta a principios del siglo XIX. Ahora en un traje blanco y negro caballeroso, el novio permitía a la novia a ser el centro de atención en las ceremonias de boda.

Historia reciente

A partir de 2013, incluso las novias feministas continúan eligiendo vestidos blancos tradicionales, pero han surgido nuevas tendencias. En 1969, Yoko Ono lució un vestido blanco para su boda con John Lennon, pero era un mini vestido y ella lo combinó con calcetines hasta la rodilla blancos. En 1971, Bianca Jagger se casó con Mick en un traje de pantalón blanco escotado, sin nada debajo. En 2002, la estrella de rock Gwen Stefani se casó en un vestido de novia de seda medio tradicional: blanco en la parte superior, con una falda de tonalidades fucsia. Entre 2012 y 2013, Vera Wang incursionó en un atuendo nupcial menos tradicional. Su colección de novia de primavera 2012 incluye varios en blanco tradicional, pero también hubo vestidos verdes, gris y rosados. Sus colecciones de otoño de 2012 y 2013 de primavera no incluían ni siquiera un blanco vestido. En otoño de 2012, había creaciones completamente rosa o completamente negras o rosa y negro. Para la primavera de 2013, Wang se inspiró en los rojos, con una colección de vestidos de boda que tenía uno de varios tonos de ese color. Otros diseñadores, como Reem Acra, han destacado por experimentar con estilo, si no el color. En su colección de novia del otoño 2013, Acra estrenó varios vestidos estilo flapper extra cortos, causando olas a través de la comunidad de moda.

Culturas no occidentales

La celebración de colores de Wang es un recordatorio de las bodas medievales y renacentistas, así como las ceremonias no occidentales. En su libro, ""Wedding Dress Across Cultures", Helen Bradley Foster analiza el atuendo de boda vívido de novias y novios alrededor del globo. Las bodas tradicionales coreanas, por ejemplo, piden "colores brillantes, bordado intrincado e impresiones de hojas doradas", generalmente en seda. En las ceremonias tradicionales marroquíes, el novio lleva un turbante blanco, pero lo adorna con cintas de seda rojas de dos mujeres: una sobre la cara y la otra en el pecho. Las bodas rusas tradicionales incluyen vestidos blancos y no blancos. La novia rusa tradicional lleva un velo que es blanco y negro con rojo, y su vestido es generalmente azul o negro. En su primer día de la boda, se viste de rojo, un color que simboliza la alegría.

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Escrito por candice mancini | Traducido por paulina illanes amenábar