Historia del salto con garrocha

El salto con garrocha es una competencia común en los Juegos Olímpicos actuales. Hombres y mujeres compiten en esta disciplina, tanto en altura como en largo. Usando una garrocha hecha de un material flexible, el saltador utiliza su propio peso para lanzarse sobre una barra en la altura. Si la barra es derribada, el participante queda descalificado, dejando en la competencia sólo a aquellos que han conseguido saltar por encima de la barra.

Orígenes antiguos

Los primeros registros de salto con garrocha apuntan a la antigua Irlanda, hacia el 1829 a.C., aunque según la American Track and Field, tallas del antiguo Egipto representan a posibles saltadores con garrocha en fechas tan antiguas como el 2500 a.C. Antes de convertirse en un deporte competitivo, el salto con garrocha era una táctica militar utilizada para traspasar las altas murallas de los castillos durante los intentos de sitio. Los guerreros hallaban más fácil esta estrategia que intentar colocar una escalera contra la muralla del castillo y que ésta fuera empujada causando lesiones e incluso la muerte. También se cree que los agricultores primitivos usaban el salto con garrocha como un método de cruzar las zanjas de irrigación sin trabajar al realizar canales complejos para regar los cultivos.

Los griegos

Los atletas griegos participaron en competencias de salto con garrocha más allá de los Juegos Olímpicos. Vasijas y pinturas datadas aproximadamente en el 500 a.C. representan a atletas con garrochas utilizadas para saltar sobre barreras y ganarse la simpatía de las multitudes, de acuerdo con el sitio web Track and Field Event. Se cree que las garrochas utilizadas por los antiguos griegos eran en realidad lanzas usadas para la batalla, y que eventualmente se convirtieron en un deporte competitivo.

Juegos Olímpicos

No fue sino hasta el año 1896 que el salto con garrocha ingresó en los Juegos Olímpicos como un evento popular de atletismo. El salto con garrocha fue un evento dominado por hombres por más de un siglo, con garrochas hechas de maderas tales como el bambú. De acuerdo con Track and Field Events, en los años 50 se introdujeron las garrochas de fibra de vidrio, permitiendo una mayor flexibilidad y palanca, y añadiendo también estabilidad por ser un material más fuerte. En el año 2000 se permitió a las mujeres competir en el salto con garrocha durante los Juegos Olímpicos, aunque las mujeres ya habían estado participando de otras competencias de esta disciplina.

Récord en salto con garrocha

Aunque los primeros récord están inscritos en artefactos antiguos, el salto con garrocha ha sido cuidadosamente registrado desde su introducción a los Juegos Olímpicos. El récord de altura fue alcanzado por Sergey Bubka en 1994, con 6,14 metros, quien también tuvo el récord de ser la primera persona en superar los 6 metros en 1985. A la fecha, nadie ha superado la marca de Bubka, sin embargo, con los avances actuales en la tecnología del deporte, los atletas continúan intentando.

Más galerías de fotos



Escrito por sharin griffin | Traducido por mike tazenda