La historia del casco de la NFL

En 1920, la American Professional Football Association (APFA) se organizó formalmente. La liga tenía ocho equipos con nombres que incluian a los Bulldogs Canton, los Triangles Dayton y los Chicago Cardenals. En ese tiempo, el concepto de proteger la cabeza consistía principalmente en hacer un relleno por debajo de la gorra con un trapo grueso. En 1922, la APFA se convirtió en la National Football League (NFL) y el sombrero de ese tiempo había evolucionado para incluir algo de relleno, pero sobre todo en el exterior. Desde entonces, los cascos de la NFL han pasado por varias transformaciones.

Cuero

Los primeros cascos de uso generalizado en la NFL estaban hechos de cuero. Básicamente, los jugadores usaban los cascos para evitar que les jalaran el cabello o perder una oreja durante una colisión lateral. Bajar la cabeza y usarla como un carnero, estaba reservado para unos pocos aventureros. Los cascos de cuero absorbían el agua en climas húmedos y el forro interior de la tela absorbía la transpiración. Los jugadores en los primeros días de la NFL, a menudo se encontraban con que su casco de cuero se había endurecido a una textura crujiente, de la noche a la mañana. En 1939, el fundador de la Riddell Sports Company, John Riddell, desarrolló el primer casco de plástico que cambió al casco de la NFL.

Casco de plástico

Los primeros cascos de plástico no sólo tenían un duro exterior, sino que tenían relleno alrededor de la corona de la cabeza. El juego fue cada vez más rápido, los propietarios estaban reclutando jugadores más grandes y las colisiones eran más intensas. A finales de la década de 1940, los cascos de cuero fueron abandonados en los vestuarios de la NFL. Los cascos de plástico le permitían a los jugadores bajar su cabeza, sin el temor de ser sacados del campo en una camilla. La innovación de Riddell había cambiado la forma de jugar de la NFL. A los dueños de los equipos le gustaban los cascos de plástico porque el duro casco era una cartelera para el logotipo del equipo. Pero los cambios en la forma en que el juego fue jugado dieron resultado a diferentes tipos de lesiones, las cuales presentaron nuevos obstáculos a superar en el diseño del casco de la NFL.

Suspensión de red

El equipo de diseñadores de Riddell había desarrollado la red de suspensión de casco durante la Segunda Guerra Mundial. Los cascos tenían bandas internas y correas que mantenían al casco exterior de plástico, lejos de la cabeza del jugador. El problema con el casco fue la falta de estabilidad. Ciertos tipos de colisiones desalojaban al casco y las lesiones en el cuello fueron en aumento. Después de un breve paso por la liga desde fines de 1950 hasta mediados de 1960, el National Operating Committee on Standards for Athletic Equipment determinaron que los cascos de suspensión eran inseguros.

Era moderna

Otros fabricantes de artículos deportivos, tales como Wilson y Spaulding, se metieron a la refriega de cascos de la NFL. Su casco aprobó las normas de NOCSEA y numerosos jugadores recibieron avales para promover sus cascos. En 1997, el mariscal de campo de los San Francisco 49ers, Steve Young, sufrió su tercera conmoción cerebral en 10 meses. Young se cambió al último casco de Riddell que incluía almohadillas en las sienes y la mandíbula. Poco después, ocho de cada 10 jugadores de la NFL llevaban cascos Riddell. Hoy en día los Riddell Revolution, Riddell Speed y los Schutt DNA-Pro están calificados como los mejores cascos con respecto a la prevención de las conmociones cerebrales y lesiones en el cuello. Sin embargo, las conmociones cerebrales siguen siendo una preocupación importante en la NFL. Los cambios de las reglas y los diseñadores de equipos tal vez puedan combinarse algún día, para así eliminar el riesgo de lesionarse la cabeza.

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Escrito por william machin | Traducido por ana karen salgado beltrán