Hipertensión pulmonar y ejercicio

La hipertensión pulmonar es una enfermedad grave caracterizada por presión arterial alta en las arterias que suministran sangre a los pulmones. Según la American Heart Association, la mayoría de las personas con hipertensión pulmonar son capaces de llevar una vida normal y activa y participar en ligera a moderada actividad física. El ejercicio es importante para prevenir algunas de las complicaciones graves asociadas a la hipertensión pulmonar, pero el ejercicio inadecuado o excesivo puede empeorar la condición. Habla con tu médico para que te de pautas de fitness personalizados, apropiados para tu condición médica.

Importancia de la actividad física

De acuerdo con la American Heart Association o AHA, los pacientes con hipertensión pulmonar "Deben ser lo más activos físicamente posible" y deben comprometerse a hacer ejercicio moderado todos los días. La actividad física regular puede reducir la presión sanguínea en todo el cuerpo y mejorar el flujo de sangre por las arterias pulmonares. Las personas activas con hipertensión pulmonar, generalmente tienen menos síntomas y complicaciones que los que llevan estilos de vida sedentarios.

Los mejores ejercicios

Si tienes hipertensión pulmonar, varios ejercicios pueden mejorar tu salud en general y sin sobreexigir las arterias pulmonares. Caminar, correr, trotar y los ejercicios aeróbicos pueden mejorar tu salud circulatoria, aunque no son demasiado agotadores para la mayoría de las personas con hipertensión pulmonar. Los ejercicios de relajación como el yoga y Pilates pueden mejorar la salud del corazón y reducir los niveles de estrés, proporcionando así una defensa de doble filo contra las complicaciones de la hipertensión pulmonar. Aunque el ejercicio no puede curar la hipertensión pulmonar, puede disminuir el riesgo de complicaciones.

Ejercicios a evitar

A pesar del ejercicio ligero a moderado, es una defensa importante contra la hipertensión pulmonar y otras formas de enfermedad cardiovascular, la actividad vigorosa puede ser peligrosa. La actividad vigorosa aumenta la presión en las arterias pulmonares, que pueden aumentar el riesgo de desmayos, mareos, dolor en el pecho y la muerte. La Clínica Mayo recomienda no levantar ningún objeto que pese más de 50 libras (22,68 kg). No participes en trabajos pesados, prensas de banco o correr excesivamente. Deja de hacer ejercicio y toma un descanso si comienzas a sentirse débil, mareado o muy fatigado. Llama a tu médico si estos síntomas persisten.

Consideraciones

La AHA dice que la mayoría de las personas con hipertensión pulmonar tienen "días buenos" y "días malos" e insta a los pacientes a descansar cuando sea necesario. Si te sientes particularmente enérgico un día, utiliza este tiempo para realizar actividad física moderada. Si te siente cansado después de caminar unos pocos pasos, utiliza la fatiga como una señal para tomar un descanso. Para maximizar el éxito de tu condición física, evita hacer ejercicio en zonas de gran altitud y evita la exposición al humo y otros contaminantes del aire.

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Escrito por juniper russo | Traducido por daniela laura arjones