Hiperextensión de isquiotibiales

Los isquiotibiales son un grupo de músculos que se encuentran en la parte trasera del muslo. Este grupo está compuesto por tres músculos: el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. La función de los mismos es flexionar la rodilla y extender la cadera. Es común que estos músculos se hiperextiendan y lesionen.

Causas

La hiperextensión de isquiotibiales suele ser asociada con deportes, incluyendo atletismo (particularmente carreras rápidas y de vallas), tenis, baloncesto, rugby y fútbol americano. Ballet y gimnasia artística también son actividades que causan esta lesión. Para que tenga lugar la hiperextensión de isquiotibiales la pierna tiene que ser elevada y el pie movido en dirección opuesta al cuerpo mientras la rodilla está flexionada, usualmente en un movimiento rápido o cambio repentino de dirección. La hiperextensión de isquiotibiales suele ser causada por isquiotibiales tensos o un desequilibrio en la fuerza muscular ya que estos músculos suelen ser mucho más débiles que los cuádriceps, que residen en la parte delantera del muslo. La mejor manera de evitar esta lesión es asegurarse de que los músculos estén calientes y sean estirados adecuadamente antes de realizar la actividad.

Síntomas

La hiperextensión de isquiotibiales resulta en isquiotibiales desgarrados. Los síntomas de esta lesión incluye un dolor en la zona, rigidez muscular, inflamación, moretones y una masa palpable. Cuando tiene lugar la lesión, habrá un dolor agudo repentino en los isquiotibiales y la rodilla podría no ser capaz de extenderse más allá de los 30 o 40 grados. La severidad de la lesión dictará el nivel de dolor, el rango de movimiento y la habilidad para caminar.

Diagnóstico

La hiperextensión de isquiotibiales suele ser diagnosticado mediante un examen físico. Esto se realiza palpando los músculos para determinar si hay zonas blandas o dolorosas. El terapeuta o doctor podría también hacer que el paciente eleve la pierna recta, haga una flexión de rodilla resistida y una prueba de caída; estos ejercicios se usan para evaluar la tensión de los isquiotibiales y el nivel de dolor. Además de estas pruebas, el terapeuta o doctor obtendrá el historial médico del paciente, su historial de lesiones y detalles de la lesión actual.

Tratamiento

El tratamiento para la hiperextensión de isquiotibiales debe empezar inmediatamente. Las primeras 48 horas son las más cruciales para el tratamiento. Se usa RICE (siglas en inglés para descanso, hielo, compresión y elevación). El dolor y la inflamación asociados a esta lesión son tratados con descanso y hielo, y una banda de compresión puede ser usada para minimizar la hemorragia intramuscular. El dolor e inflamación excesivos podría ser tratado con drogas antiinflamatorias sin esteroides (NSAID, según sus siglas en inglés). Una vez que el dolor disminuye, deberían hacerse ejercicios de rango de movimiento y fortalecimiento para recuperar el uso de los isquiotibiales. También podría ser necesario realizar fisioterapia para asegurar una recuperación total.

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Escrito por rick rockwell | Traducido por maría marcela mennucci