Cómo hacer que tu hijo deje de ser un matón

El problema del bullying entre los niños no es nuevo. La mayoría de nosotros nos hemos encontrado con un matón en algún momento de nuestras vidas. Por lo general, los padres se preocupan por que sus hijos se conviertan en la víctima de un matón en la escuela. A menudo es una gran sorpresa para los padres descubrir que su hijo es el que ejerce el bullying. Por triste que sea descubrir este comportamiento, debes mantener la calma. Para ayudar con éxito a tu hijo, debes afrontar el problema de la manera apropiada.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Habla con tu hijo acerca de la conducta de bullying. Trata de averiguar lo que está causando que tu hijo actúe como un matón. El programa safe Child advierte evitar el uso de la culpa al hablar con tu hijo. En su lugar, céntrate en lo que los sentimientos que experimenta el niño cuando trata con los demás. Los celos, la inseguridad, la presión social y no saber que el bullying es malo son algunas de las posibles causas de esta actitud.

  2. Educa a tu hijo sobre cómo afecta la intimidación a la víctima. Habla acerca de lo que se siente ser víctima de bullying.

  3. Juega juegos de rol para enseñar a tu hijo a interactuar con otras personas en diversas situaciones.

  4. Establece reglas básicas para que tu hijo siga con respecto al comportamiento hacia los demás. Deja que tu hijo sepa que no aceptarás el comportamiento de intimidación y harás cumplir castigos si continúa. Evita los castigos violentos, como los azotes, lo que podría exacerbar el comportamiento de bullying y limítate a castigos como quitarle privilegios. KidsHealth, un servicio proporcionado por la Fundación sin fines de lucro Nemours, sugiere hacer que el castigo se ajuste al comportamiento. Por ejemplo, si tu hijo intimida a otro niño a través del teléfono, quítale los privilegios telefónicos.

  5. Felicita a tu niño por su buen comportamiento hacia los demás

  6. Da un buen ejemplo para tu hijo. La forma en que te comportas es un modelo de lo que es un comportamiento aceptable para tu hijo. Si utilizas la violencia, gritas a la gente o te burlas de los demás sin descanso, tu hijo pensará que está bien hacer lo mismo. Trata a los demás con respeto y muestra compasión y paciencia al tratar con la gente en tu vida.

  7. Pasa tiempo con tu hijo todos los días para fortalecer el vínculo entre padres e hijos y fomenta la comunicación abierta. Jueguen a un juego, lean un libro o vean una película juntos (cualquier actividad que los dos disfruten).

  8. Supervisa la actividad de tu hijo con otros niños para que puedas intervenir cuando el comportamiento de intimidación se presente. Mira cómo los amigos de tu hijo se comportan. ¿Son matones también? Si tu hijo es amigo de los matones, habla con sus padres para notificarles del problema y limita las interacciones del niño con los amigos. Los grupos de matones tienden a alimentarse de la conducta del otro.

  9. Inscribe a tu hijo en actividades extracurriculares. Trata de encontrar una actividad que tu hijo disfrute y en la que sea bueno. William Robinson, Profesor Asistente de Terapia Matrimonial y Familiar en el Instituto Forestal, declaró en una entrevista de 2008 en KSMU Public Radio, que "si puedes ayudar al niño a encontrar una zona donde pueda sobresalir y pueda sentirse bien acerca de sí mismo, muchas veces el comportamiento de intimidación termina".

  10. Trabaja en conjunto con los maestros y consejeros escolares de tu hijo. Estos profesionales pasan gran parte del tiempo con tu hijo, poniéndolos en posición para notar el comportamiento de intimidación en el momento qué sucede. El personal de la escuela ve las interacciones de tu hijo con otros estudiantes, dándoles la posibilidad de ofrecerte información valiosa sobre la causa del problema.

  11. Considera llevar a tu hijo a ver a un terapeuta profesional si no eres capaz de resolver el problema del bullying.

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Escrito por rose kivi | Traducido por natalia pérez