Cómo conseguir que tu hija adolescente termine con su mal novio

Las relaciones abusivas y poco saludables no se limitan sólo a los adultos; los adolescentes también pueden experimentar abuso en la pareja. Una relación abusiva comúnmente muestra señales de alerta específicas que son fácilmente evidentes e identificables si examinas la situación. Si temes que tu hija adolescente esté en una relación potencialmente dañina con un novio que la está lastimando, tu adolescente necesita tu apoyo y ayuda para mantenerse segura y terminar la relación.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Fortalece la comunicación entre tú y tu hija adolescente para ayudarla a sentirse cómoda y segura confiando en ti, aconseja el sitio web de Teens Experiencing Abusive Relationships (TEAR). Abre la puerta para invitarla a confiar escuchando efectivamente, mostrando tu interés y preocupación, y resistiendo el impulso de juzgar o criticar.

  2. Explica las características de una relación positiva y saludable y las relaciones poco saludables a tu adolescente para que ella pueda empezar a entender la diferencia. Una relación saludable implica respeto recíproco entre ambas partes, libertad fuera de la relación para otras actividades, comprometerse a tomar decisiones, comunicación efectiva para resolver conflictos y una predominancia de momentos positivos por encima de momentos negativos, aconseja Auburn University. Una relación poco saludable implica control manifiesto, discusiones abusivas, aislamiento, tácticas de miedo y momentos predominantemente negativos por encima de los momentos positivos. Deja en claro a tu hija adolescente que incluso una mala relación suele tener algunos momentos buenos y los sentimientos asociados con ello.

  3. Pregunta a tu adolescente si algo de lo que acabas de describir acerca de las relaciones saludables y poco saludables parecen aplicarse a su relación con su novio. Tu hija puede confiar en ti o puede resistirse. Si ella confía, convalida sus sentimientos y tómalos en serio. Si se resiste, no fuerces al comunicación; sólo continúa estando disponible como un oyente de apoyo y tal vez se sienta cómoda confiando después.

  4. Alienta a tu hija adolescente a obtener cierta distancia de su novio para ver si se siente más feliz y segura. Este espacio no debe ser necesariamente señalado como un "rompimiento", pero puede darle a tu adolescente la fuerza y el coraje para moverse en esa dirección. El espacio puede implicar ver otros amigos, pasar tiempo con la familia, tomar una clase u ocuparse con un nuevo pasatiempo o actividad.

  5. Monitorea el ánimo entre tu hija y su novio con la introducción del espacio. Es posible que el novio se sienta amenazado y enojado con este nuevo espacio. Pregunta a tu hija cómo están yendo las cosas. Si escuchas cosas como amenazas del novio de lastimarse a sí mismo o a tu hija, presionar un regreso al estado anterior o un comportamiento potencialmente acosador, llama a la policía local y a una línea directa de violencia doméstica para obtener ayuda, aconseja el Dartmouth-Hitchcock Norris Cotton Cancer Center.

  6. Continúa alentando a poner más espacio entre tu adolescente y su novio si el cambio inicial no resultó en una situación peligrosa. Con el tiempo y tu apoyo positivo, se espera que tu hija adolescente se dé cuenta de que ella tiene opciones fuera de mantenerse con un novio abusivo. Construyendo la confianza de tu hija sobre sus fortalezas y valor, es probable que ella vea que merece más. Busca asesoría para tu hija si tienes problemas inculcando esta confianza en sí misma y autoestima.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por mariano abrach