Cómo hervir costillas de cerdo para ablandarlas

Escrito por bryan lutz | Traducido por lucia ayala
Hervir las costillas sueltas antes de cocinarlas hace que la carne se salga del hueso.

Cuando la carne está expuesta a niveles intensos de calor, la proteína insoluble se endurece y se contrae, haciendo la carne dura y sin sabor. Sin embargo, cuando la carne se hierve con tiempo a temperatura media, se hace tierna y jugosa. Hervir costillas de cerdo antes de cocinarlas te dará un suculento plato donde la carne cae del hueso. Debido a su forma delgada, las costillas requerirán menos tiempo para hervir que trozos enteros de carne.

Llena una olla grande de agua y coloca una pizca de sal.

Lleva el agua a ebullición, baja el fuego a medio y agrega las costillas a la olla.

Añade tus condimentos y vegetales deseados al agua y cierra la tapa. Deja que la carne hierva durante media hora.

Precalienta el horno a 350 Fahrenheit.

Escurre el agua y coloca las costillas cocidas sobre una asadera.

Condimenta las costillas de cerdo especias para frotar, cubre con salsa de barbacoa y colócalas en el horno.

Cocina las costillas de siete a ocho minutos.

Abre la puerta del horno, da vuelta las costillas y cubre con la salsa de barbacoa de nuevo.

Cierra la puerta del horno y deja que las costillas se cocinen durante ocho minutos.

Verifica la temperatura interna de las costillas con un termómetro de carne para ver si son seguras para el consumo; 160 grados Fahrenheit es seguro para el cerdo. Una vez que las costillas estén completamente cocidas, sácalas del horno, déjalas a un lado para enfriar y sirve.