Cómo hervir chorizos antes de asarlos

Los chorizos vienen en una variedad de sabores y tamaños, desde los sabrosos chorizos a la cerveza, a los más pretenciosos a base de pollo y hierbas. Esta diversidad en cuanto a sabores hace de ellos un excelente sustituto para los simples perros calientes, en especial si buscas un cambio para el picnic clásico, o para la barbacoa al aire libre, sin ser demasiado extravagante. Hervir los chorizos crudos o precocidos antes de asarlos ayuda a que los sabores infusionen, y a una cocción segura y completa de estos embutidos.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Sartén con tapa
  • Pinzas
  • Aceite de oliva
  • Cerveza (opcional)
  • Hierbas y especias (opcional)

Instrucciones

  1. Coloca los chorizos en un sartén.

    Coloca los chorizos en un sartén, y deja alrededor de 1/2 pulgada entre ellos.

  2. Agrega una pequeña cantidad de aceite de oliva.

    Vierte con movimientos ligeros una cantidad pequeña de aceite de oliva sobre los chorizos, para que no se peguen al sartén. Mueve el sartén hacia atrás y hacia adelante con el fin de cubrir los chorizos con aceite.

  3. Puedes saborizar los chorizos con cerveza.

    Vierte cerveza o agua en el sartén hasta cubrir apenas los chorizos. Usa cerveza si te agrada el sabor que les brindará a los embutidos, y utiliza agua si quieres conservar el sabor original de los mismos.

  4. Agrega las hierbas o especias de tu preferencia.

    Agrega dos o tres dientes de ajo, una cucharada de té de semillas de comino, un puñado de cebollas picadas o cualquier otro sabor que quieras infundir en los chorizos.

  5. Hierve y saboriza los chorizos antes de asarlos.

    Cubre el sartén con una tapa que ajuste de manera firme, y pon al máximo el calor de la hornalla.

  6. Cocina los chorizos de manera segura.

    Deja que el líquido que rodea a los chorizos hierva con intensidad, y luego reduce el calor hasta un punto medio. Hierve en este punto de 10 a 20 minutos, o hasta que los centros de los chorizos estén calientes y desprendan vapor. Evita llevar el líquido a un hervor intenso, ya que puede causar que los chorizos revienten y se resequen.

  7. Chorizos grillados al aire libre.

    Remueve los chorizos con pinzas, y transfiérelos enseguida a la parrilla. Ásalos hasta que el exterior esté crujiente y tostado, y la temperatura interior llegue a los 165 grados Fahrenheit.

Consejos y advertencias

  • Si tienes más tiempo y deseas sabores impregnados de manera intensa, puedes cocinar los chorizos en un hervor bajo durante varias horas. Asegúrate de verificar el nivel de líquido con frecuencia, y reemplázalo si se evapora. Mantén los chorizos en el líquido del hervor hasta que estés preparado para asarlos, con el fin de evitar el desarrollo de bacterias nocivas.

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Escrito por lillian downey | Traducido por sofia elvira rienti