Heridas en los brazos por jugar vóleibol

El vóleibol no es considerado tradicionalmente como un deporte de contacto, pero algunos jugadores de voleibol pueden no estar tan de acuerdo con esa afirmación. El contacto viene de los lanzamientos al suelo para atrapar para balones sueltos, de saltar para los bloqueos y de los remates. Como resultado, los jugadores de voleibol son susceptibles a ciertas lesiones, tales como las contusiones en los brazos. También se las llama hematomas, y se caracterizan por la decoloración de la piel cuando al romperse pequeños vasos sanguíneos debajo de la piel.

Causas


El vóleibol no es considerado tradicionalmente como un deporte de contacto.

Las contusiones en los brazos en el vóleibol están generalmente asociadas con el contacto repetido al pasar, recibir, servor o bloquear un intento de remate. La velocidad y el impacto de la pelota de voleibol aplasta las fibras musculares y el tejido conectivo debajo de la piel, y daña los pequeños vasos. Los moretones pueden aparecer en cualquier parte de los brazos, pero es más común encontrarlos en el interior de los antebrazos.

Tipos


Las contusiones en los brazos en el vóleibol están generalmente asociadas con el contacto repetido.

Hay tres tipos de contusiones que se producen entre los jugadores de voleibol, y que varían en severidad y síntomas. Los hematomas subcutáneos ocurren debajo de la piel, son el tipo más leve y no suelen afectar al rendimiento. Los intramusculares se desarrollan en el músculo esquelético y pueden provocar pérdida de la fuerza y la flexibilidad. Los golpes en el hueso (o hematomas periósticos) son la forma más grave y pueden requerir de atención médica.

Prevención


Hay tres tipos de contusiones que se producen entre los jugadores de vóleibol.

Puedes reducir el riesgo de sufrir contusiones empleando diversas estrategias de entrenamiento y utilizando un equipo adecuado de protección. Considera la posibilidad de vendarte las muñecas o utilizar una funda protectora del brazo; así podrás amortiguar la fuerza que se ejerce durante los entrenamientos, aunque quizás veas afectado tu rendimiento. El entrenamiento apropiado para enseñar los fundamentos acerca de golpear y recibir acondicionará los brazos y los músculos para reducir la posibilidad de que estas lesiones se produzcan.

Tratamiento


Puedes reducir el riesgo de sufrir contusiones empleando diversas estrategias.

La mayor parte de las contusiones son lesiones menores de las que te puedes recuperar en algunos días. Pero una rutina consistente de práctica y competencias pueden prolongar el proceso de sanación por varios meses y, como resultado, una contusión menor puede volverse grave y provocar daños severos y profundos en los tejidos y lesiones más graves. Aplica hielo sobre los hematomas luego de las prácticas y los juegos para reducir la sudoración, y también aplica un relleno adicional en la zona del hematoma durante las prácticas. Comunícate con tu médico o equipo médico si el hematoma se vuelve doloroso o muestra signos de infección.

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Escrito por jeremy hoefs | Traducido por guido grimann