Haz tú misma un hidratante para labios secos

La superficie de nuestros labios carece de la misma barrera protectora que el resto de nuestra piel. Por ejemplo, los labios no tienen glándulas sebáceas que evitan que la humedad se evapore. También contienen menos melanina, que protege de los daños del sol. Con tan poca defensa natural contra el medio ambiente, los labios agrietados son inevitables. Puedes comprar productos para tratar los labios secos, pero ¿qué sucede si prefieres un enfoque más proactivo y casero para cuidar tus labios?

Cosas que tienes en casa

El petrolato (vaselina) es un ingrediente doméstico común que ayuda a mantener húmedos los labios. Los profesionales médicos lo aplican a los pacientes como cuidado paliativo en casos de labios severamente agrietados. Evita la vaselina para bebés con aroma a bebé. Si realmente estás en dificultades, frota aceite de oliva o coco (coconut) sobre tus labios para darles más humedad. O, para hacer una versión más dulce, mezcla partes iguales de miel con aceite de oliva y aplica. La cera de abejas, aunque no es un elemento común en la casa, es un remedio natural para los labios secos.

Bálsamo labial casero

Para hacer un bálsamo labial básico, necesitarás partes iguales de aceite; los de oliva, coco o almendras son buenas opciones, además de la cera de abeja (ya sea rallada o en forma de bolitas) y la mantequilla de karité o coco. Agrega algunas gotas de un aceite esencial a tu gusto. A fuego bajo, calienta el aceite, la cera y la mantequilla. Cuando estén fundidos y mezclados, retira del fuego y bate rápidamente con el aceite esencial. Vierte la mezcla en tubos para bálsamo y deja reposar por tres horas para que se endurezca.

Exfoliar

La exfoliación no es solo para el cuerpo. Ayuda a eliminar las células muertas de la piel y a suavizar los labios secos. Usando un cepillo de dientes mojado o una toallita húmeda, frota suavemente tus labios con movimientos circulares. O haz tu propio brebaje exfoliante mezclando partes iguales de miel y azúcar granulada. Aplica sobre los labios y frota suavemente con una toallita. Enjuaga y aplica el hidratante.

Prevención

Mantente hidratada bebiendo al menos ocho vasos de agua por día. La deshidratación es unos de los principales culpables de los labios agrietados. Usa un humidificador para combatir el aire seco del interior, en especial en el invierno. Protege tus labios del clima riguroso del exterior con protección solar y una bufanda. La American Academy of Dermatologists recomienda un tratamiento para labios con FPS de 30 o más alto. Por último, no lamas tus labios, ya que la saliva se evapora rápidamente, dejándolos más secos que antes.

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Escrito por christine pillman | Traducido por maria eugenia gonzalez