Cómo saber si has sufrido una ruptura del LCA al esquiar

Aunque esquiar en una montaña puede desencadenar mucha adrenalina, también puede ser peligroso, especialmente para las rodillas. Una rotura del LCA es una lesión devastadora que puede mantenerte fuera de las pistas durante un máximo de un año. Reconocer los signos y síntomas de una lesión del LCA y recibir una evaluación médica apropiada puede conducir a un diagnóstico preciso y mejorar tus probabilidades de una recuperación totalmente funcional.

Mecanismo de la lesión

De acuerdo con la Universidad de Washington, la rotura del LCA frecuentemente ocurre mientras esquías al caerte hacia atrás o a un costado de tus esquíes cuesta arriba, con el peso en la parte trasera. Cuando esto ocurre, tus rodillas se flexionan y el hueso del muslo tira hacia atrás mientras la espinilla se mueve hacia adelante. Esto vuelca tensión extrema sobre tu LCA, en algunos casos, lo suficiente como para causar una ruptura. Si experimentas una caída similar y sientes dolor inmediato en la rodilla, es posible que te hayas roto el ligamento cruzado anterior.

Sonido de "Pop" audible e inflamación

Si oyes un ruido en la rodilla durante una caída desde el esquí, el LCA pudo haberse roto. Una hinchazón inmediata y sustancial de la rodilla es otro síntoma de una lesión del LCA. Durante una caída, puedes sentir como si los huesos de la rodilla se hubieran movido de una manera en que no deberían haberlo hecho. Sin embargo, si experimentas estos síntomas no significa necesariamente que el LCA se ha roto. Otros tres ligamentos soportan la rodilla, por lo que es necesaria una evaluación adicional para determinar qué estructuras han sido dañadas y si se ha producido una ruptura o desgarro parcial. Los síntomas asociados con desgarros parciales graves y rupturas de los ligamentos de la rodilla se superponen y, por lo tanto, no son fiables para hacer un diagnóstico definitivo.

Evaluación médica

Después de tu accidente de esquí, hazte revisar por un profesional médico para determinar la gravedad de tu lesión. El médico puede examinar asimetrías en tus rodillas, hinchazón y sangrado en el espacio articular. Se puede realizar la prueba de Lachman para evaluar la laxitud de la rodilla, o flojedad. Esta prueba es una buena manera para diferenciar un desgarro parcial de una ruptura. Además, el médico puede observar qué tan recta puedes extender la rodilla. Tu incapacidad para extender completamente la rodilla es otro signo de la ruptura del LCA, los ligamentos rotos pueden comprimirse entre los dos huesos de la rodilla.

MRI

La RMI es la principal forma de diagnosticar y confirmar una rotura del LCA por esquiar. Si tu médico no puede determinar la gravedad de tu lesión en el LCA mediante un examen, una resonancia magnética puede llevarse a cabo para distinguir una ruptura completa de un desgarro parcial. Una resonancia magnética también es útil, ya que puede identificar un daño en otro ligamento o del menisco. El LCM es otro ligamento de la rodilla que se rompe frecuentemente en caso de accidentes de esquí. De acuerdo con los autores de un artículo de octubre de 2010 en el "American Family Physician" el 60 a 75 por ciento de las rupturas del LCA están asociadas con la ruptura del menisco, y hasta la mitad de éstas están asociadas con desgarros de otros ligamentos.

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Escrito por dr. sam vaid, pt, dpt | Traducido por priscila caminer