Han pasado 30 minutos después de que corriste y tu frecuencia cardiaca continúa siendo superior a 100

Es necesario realizar rutinas de ejercicio que mantengan a tu corazón latiendo constantemente si deseas mantener tu aparato cardiovascular en buena forma. Correr es una manera sencilla, barata y efectiva de llevar a cabo este ejercicio cardiovascular. Pero una frecuencia cardiaca elevada que se mantiene de esa forma durante un largo periodo de tiempo puede ser un signo de problemas en la salud.

Recuperación de la frecuencia cardiaca

Puedes saber un poco del estado de tu sistema cardiovascular si tomas en cuenta el tiempo que le toma a tu corazón retomar su frecuencia cardiaca normal una vez que has terminado de ejercitarte. Un signo de buena salud es que la frecuencia cardiaca disminuya durante el primer minuto de recuperación. Para calcular este descenso puedes tomar tu pulso un minuto después de que hayas terminado de correr. Resta este número a la frecuencia más alta que hayas alcanzado durante el ejercicio. Una diferencia menor a 12 pulsaciones por minuto o pbm puede indicar una salud cardiovascular deficiente.

Fase de recuperación (Resting Plateau)

La frecuencia cardiaca disminuye rápidamente durante el primer minuto que precede al ejercicio; sin embargo, después de ese tiempo sigue descendiendo en una forma más gradual, durante una fase llamada fase de recuperación o "resting plateau". En algunos casos la frecuencia puede seguir disminuyendo muy lentamente hasta recuperarse 60 minutos después del ejercicio. Sin embargo, una vez que hayan pasado 10 minutos después de la actividad física, tu frecuencia cardiaca debe encontrarse por debajo de los 100 bpm. Después de 30 minutos tu corazón debe haber regresado a la normalidad, según explican los consejeros de la salud de la Federal Aviation Administration. Si tu corazón continúa teniendo una frecuencia cardiaca superior a los 100 bpm después de treinta minutos o más de haber terminado de hacer ejercicio, es necesario que busques asesoría médica.

Entrenamiento excesivo

Una recuperación lenta de la frecuencia cardiaca y una frecuencia alta durante la fase de reposo pueden ser síntomas del síndrome del entrenamiento excesivo (overtraining syndrome). Si tu frecuencia cardiaca matutina, tomada cuando estás en reposo al despertar por la mañana, es de 5 bpm más que lo normal, es posible que te estés entrenando en exceso. Otros síntomas incluyen una temperatura corporal elevada, dolor debajo de las costillas, fatiga, problemas para dormir y síntomas psicológicos como depresión y ansiedad. Si estás entrenándote en exceso necesitarás reducir la cantidad de ejercicio que llevas a cabo o dejarlo por un tiempo para descansar.

Otras causas

La deshidratación puede hacer que aumente tu frecuencia cardiaca, ya que entre menos líquidos haya en tu cuerpo el volumen de sangre también será menor. Tu corazón bombeará menos sangre con cada latido, por lo que se apresurará para hacer circular suficiente sangre. Es más probable que te deshidrates si corres en un ambiente de temperatura elevada. Es importante que te mantengas hidratado durante este ejercicio, ya que esto ayudará a que tu frecuencia cardiaca regrese a la normalidad más rápidamente una vez que termines. Una frecuencia cardiaca que en reposo es igual o superior a 100 bpm necesita ser atendida por un profesional de la salud, ya que esta alteración puede estar completamente desvinculada del ejercicio y en su lugar ser un síntoma de arritmias, de la enfermedad de la arteria coronaria, de hipertiroidismo o de infecciones.

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Escrito por nicole langton | Traducido por karly silva