Cómo hablar con adolescentes y preadolescentes

Aunque los preadolescentes y adolescentes (personas de entre 9 y 18 años de edad) pueden comportarse de una manera demasiado inmadura como para tener una charla seria, U.S. Office of Adolescent Health informa que cerca del 40% de los adolescentes encuestados desearía hablar con sus padres acerca de temas tales como el sexo y las relaciones. Cuando te tomes el tiempo de hablar con tus hijos, emplea ciertas estrategias para asegurarte de que sean receptivos, abiertos y honestos.

Preparación para el diálogo

Si piensas hablar con tu hijo adolescente o preadolescente sobre un tema serio relacionado con un problema de conducta, las drogas o el sexo, la compañía internacional de servicios de salud Cigna recomienda preparar con anticipación tu parte de la charla. Piensa en los temas principales que deseas abordar y entabla conversaciones de práctica con tu pareja a fin de preparar refutaciones para los posibles argumentos o excusas de tu hijo. Esta preparación puede ayudarte a mantener la cabeza fría durante el transcurso de la conversación para que la discusión sea productiva sin terminar en una disputa.

Elige el momento

Independientemente de que quieras conectarte con tu hijo mediante una charla relajada o una conversación más seria, elige el momento en el que esté más receptivo y dispuesto. Los académicos recomiendan hablar mientras van en el auto, caminan o preparan la cena para que tu hijo se sienta más a gusto. No obstante, si quieres tocar un tema delicado, considera esperar hasta que ambos se concentren en la conversación. Por ejemplo, hablen antes de ir a dormir una vez que tu hijo termine la tarea, la casa esté tranquila y los niños pequeños estén durmiendo.

Escucha con atención

Cuando tengas la oportunidad de hablar con tu hijo preadolescente, no eches a perder el estado de ánimo con distracciones. Apaga el celular y el televisor y busca actividades que mantengan a tus otros hijos ocupados. Psych Central recomienda que, durante la conversación, escuches el doble de lo que hablas. Esto, junto con el respeto por los sentimiento y las opiniones de tu hijo durante la conversación, le demostrará que realmente te interesa escuchar lo que tiene para decir.

Guarda los secretos

Si quieres que tus hijos adolescentes o preadolescentes sean abiertos y honestos, garantízales que las conversaciones son completamente confidenciales a menos que les digas lo contrario. Si están hablando sobre un tema relacionado con la seguridad personal de tu hijo, por ejemplo, hazle saber que probablemente debas compartir la información con tu pareja o el médico para obtener la ayuda adecuada. No obstante, si se trata de un tema que no es necesario compartir, Psych Central advierte que dar a conocer información que tu hijo te cuenta en privado podría evitar que logres entablar conversaciones abiertas en el futuro.

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Escrito por drea christopher | Traducido por valeria d'ambrosio