Cómo los hábitos alimentarios de las embarazadas afectan a las preferencias de sus hijos

Probablemente estás familiarizada con el dicho: "Eres lo que comes". Lo que no sabes, sin embargo, es que lo que eliges puede tener sus raíces en lo que tu madre comía cuando estaba embarazada. La investigación publicada en junio de 2001 en "Pediatrics", la revista de la American Academy of Pediatrics, sugiere que la exposición prenatal a los alimentos está detrás de las preferencias alimentarias culturales y étnicas. La dieta de la madre también puede influir en que su bebé sea propenso a la obesidad.

Obesidad

La investigadora Panagiota Kitsantas y colegas de la George Mason University determinaron a partir de un estudio de 2010 que una mujer que es obesa antes de quedar embarazada tiene más probabilidades de tener un niño obeso que alguien que tiene un peso saludable. Lo que se puede rescatar de esto es que la prevención de la obesidad infantil comienza antes de que el niño sea concebido. Las mujeres pueden reducir significativamente las posibilidades de tener un niño obeso tratando su obesidad antes de quedar embarazadas, lo que incluye aprender a comer una dieta saludable y un estilo de vida saludable.

Preferir la comida chatarra

La noción de que una mujer embarazada puede comer cualquier alimento que se le antoje porque está comiendo por dos puede conducir a que su hijo prefiera alimentos poco saludables en el futuro, según un estudio de 2007 llevado a cabo en el Royal Veterinary College de Londres y publicado en "Medical News Today". El estudio, realizado en ratas, tiene implicaciones para los seres humanos, según el equipo de investigación. Cuando las ratas embarazadas comieron una dieta de comida chatarra procesada como rosquillas y otros dulces, sus hijos también prefirieron meriendas dulces en exceso. Dr. Stephanie Bayol, autora principal del estudio, cree que si las mujeres embarazadas comen comida chatarra, pueden promover el gusto por estos alimentos en sus hijos.

Preferencias de sabor

Los sabores de los alimentos que una mujer embarazada come se transmiten al feto a través del líquido amniótico. Una vez que el bebé se familiariza con cierto sabor, es más probable que lo prefiera durante la infancia, informa la doctora Julie A. Mennella y sus colegas, cuyo estudio fue publicado en 2001, donde hicieron pruebas en tres grupos de mujeres, uno tomó jugo de zanahoria durante el embarazo y agua durante la lactancia, el segundo tomó agua durante el embarazo y jugo de zanahoria durante la lactancia, y el tercero tomó agua en ambas etapas. Los bebés en los tres grupos recibieron cereales hechos con jugo de zanahoria y cereales hechos con agua. Aunque no son estadísticamente significativos, los resultados de este estudio mostraron que los niños que fueron expuestos al jugo de zanahoria en el útero disfrutaron más que los otros dos grupos del cereal con sabor a zanahoria.

Conclusión

La dieta de una mujer embarazada puede influir en las preferencias alimenticias de su hijo. Por lo tanto, es importante que coma una dieta variada y saludable. Esto puede evitar las futuras batallas por la comida a lo largo de la formación de su hijo e incluso puede sentar las bases para enseñarle hábitos alimenticios saludables para toda la vida.

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Escrito por laura agadoni | Traducido por barbara obregon