Las habilidades que necesitan los padres

Si tan sólo hubiera un manual para padres, incluso un libro de texto completo de capítulos aburridos sería más fácil de manejar que las demandas reales de la paternidad. Dado que las familias vienen de todas las culturas diferentes, la paternidad es un verdadero proceso aprendizaje que no puede ser estandarizado para adaptarse a las necesidades de todos. Nadie dijo que era fácil ser padres, pero los padres que son expertos en algunas áreas especiales pueden hacer que su camino sea, al menos, un poco más fácil.

Conciencia financiera

Cuando las personas se enteran de que van a ser padres, el dinero se convierte en un problema. Desde el costo de las citas con el médico, hasta el costo de la asistencia hospitalaria, la comida para bebés, pañales, juguetes, ropa y una educación universitaria, tener hijos es caro. Las parejas que tienen el lujo de planificar todos los embarazos serán capaces de establecer algunas decisiones financieras (por ejemplo, quién va a quedarse con el bebé durante el día) por adelantado, pero incluso esas parejas no tienen una seguridad financiera garantizada en el futuro. Una gran parte de la planificación familiar, ya sea planeada con mucha antelación o un sorpresivo cambio de planes, debe implicar escribir metas financieras. Estas deben incluir metas para el futuro cercano y lejano, así como los planes alternativos en caso de hechos inesperados.

Destrezas comunicativas

Los padres son los primeros que dan forma a la relación del niño con el mundo. Ellos determinan con quién está en contacto el niño, le muestran al niño cómo hablar y le enseñan a comprenderse a sí mismo y a los demás a su alrededor. Los padres con buenas habilidades de comunicación deben estar dispuestos a respetar y fomentar la singularidad de un niño, interactuar regularmente con él desde el nacimiento hasta la adolescencia, fomentar la socialización con los demás y mostrar a su hijo cómo ser cortés con los demás (por ejemplo, mediante el uso de un lenguaje cortés, haciendo contacto con los ojos, y tomar turnos en las conversaciones).

Paciencia

Mientras que el interés propio es una característica humana innata, la paciencia es una virtud que se aprende durante toda la vida. No siempre es fácil para un niño entender por qué tiene que tomar un baño cuando preferiría estar viendo su programa de televisión favorito. Para funcionar en la sociedad, tendrá que aprender que no va a conseguir todo lo que quiere si no se pone un poco de esfuerzo. Los padres deben iniciar los juegos que requieren que sus hijos se turnen, dar a sus hijos una pequeña asignación para que puedan ganarse sus juguetes, y de vez en cuando alejarlos de la cultura de posesión inmediata, mediante un viaje de pesca o la espera para ver una estrella fugaz. Enseñar a los niños la paciencia puede ser una gran prueba de paciencia para los padres también. Deben mostrarles lo que es la paciencia con los actos en el día a día.

Disciplina

Los niños están probando constantemente sus límites y los padres deben ser los que respondan adecuadamente a estas pruebas. Un niño de dos años tirando joyas por el inodoro y un adolescente que toma el automóvil de papá sin permiso deben recibir castigos apropiados para su edad. Los castigos consistentes les dará un conocimiento directo de las consecuencias y les permitirá establecer sus propios límites en la edad adulta.

Habilidad para hacer muchas tareas

Los padres tendrán que jugar a ser "doctor" o "enfermera", cuando se trate de ayudar a sanar pequeñas heridas y de saber cuándo llevar a un niño a un profesional médico. Los padres también tendrán que desempeñar el papel de "director" o "entrenador de vida" para programar los días de un niño desde que se despiertan hasta que se vana dormir. Los padres también son maestros desde el primer día, ya que les enseñan a sus hijos cómo contar o cantar el abecedario. Los niños aprenden de sus padres. Los padres ayudan a los niños a interactuar con otras personas, les infunden la moral e influyen en su desempeño académico.

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Escrito por christa miller | Traducido por sofia loffreda