Guía para comer limpiamente

Los alimentos altamente procesados tienden a contener un alto nivel de granos refinados, azúcares, grasas saturadas y trans, las cuales debes evitar para tener una dieta saludable. Elige no consumir estos alimentos y serás parte del movimiento de “comer limpiamente”. Existen diferentes niveles para comer de esta manera, así que no necesariamente tendrás que olvidarte por completo de tus alimentos preferidos.

Diferentes definiciones

La definición básica de “comer limpiamente” es la de alimentarse principalmente con alimentos enteros mínimamente procesados. Algunas personas simplemente limitan su consumo de ingredientes artificiales, tales como conservadores, saborizantes y colorantes artificiales y sustitutos para el azúcar, y prefieren consumir alimentos que contengan productos que cualquiera puede encontrar en su cocina. Esto significa que puedes continuar consumiendo alimentos procesados, siempre y cuando leas con cuidado los ingredientes que contienen. La definición más estricta no te permitiría consumir granos refinados, pues sólo permite los granos enteros y limita los azúcares procesados, permitiéndote usar solamente otras alternativas menos procesadas como la miel, el jarabe de maple, y el jugo evaporado de caña de azúcar.

Elimina los alimentos procesados

El primer paso para “comer limpiamente” es dejar de comprar y de comer alimentos altamente procesados, como la mayoría de los pasteles que se compran en las tiendas, las galletas, los panes, los bocadillos, los cereales, las cenas congeladas, las sopas enlatadas y las salsas. Revisa la lista de ingredientes y si la comida contiene algo que tú no reconozcas como un alimento que podrías comprar por separado, ponlo de vuelta en su estante y busca alguna alternativa mejor o los ingredientes para preparar tu mismo la comida.

Opta por alternativas más saludables

Llena tu plato a cada comida y almuerzo con comidas integrales y completas, como granos enteros, frutas, vegetales, nueces y semillas, lácteos y proteína magra como pollo, pescado o legumbres. Limita tu consumo de cualquier alimento alto en grasas saturadas y trans, azúcar o sodio. Elige alimentos orgánicos y cultivados localmente, siempre y cuando los tengas al alcance de tu bolsillo. Las frutas y los vegetales congelados son aceptables, mientras no contengan azúcares o aderezos agregados; pueden ayudarte a hacer más económico tu énfasis en las frutas y los vegetales saludables.

Haciendo el cambio

No tienes que cambiar tu dieta entera de una sola vez. Comienza comiendo “limpiamente” por una comida al día o sólo durante los días de la semana y no durante el fin de semana. También puedes comer limpiamente cuando estés en casa y permitirte comer lo que sea que tengas a la mano mientras estás fuera de casa, debido a que es más complicado elegir tu comida cuando estás en la casa de alguien más o en algún restaurante o evento especial. Otra opción es comenzar con una versión menos estricta de comer limpiamente y tratar poco a poco de ascender hasta la versión más estricta, una vez que te hayas acostumbrado a tu nuevo estilo de comida saludable.

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Escrito por jessica bruso | Traducido por reyes valdes