Cómo guardar y conservar el berro

El berro es una planta semiacuática que se usa en ensaladas, wraps o como guarnición comestible. Sus hojas pequeñas, con sabor picante son una buena fuente de antioxidantes y contienen hierro, ácido fólico y vitaminas C y A. Guarda el berro adecuadamente para mantenerlo crujiente y fresco y minimizar la pérdida de sabor y nutrientes.

Selecciona el berro

Cuanto mejor sea la calidad del berro cuando lo escojas, podrás mantener su frescura por más tiempo. Selecciona atados que no muestren hojas marchitas y evita los que tengan hojas caídas, dañadas o tallos aplastados. El berro tiene un brillante color verde y los tallos bien firmes cuando está a punto. Las hojas luego comienzan a oscurecerse y los tallos se vuelven blandos. Una textura babosa en las hojas o tallos indica que el berro está comenzando a echarse a perder.

Preparación para la conservación

Unas pocas hojas marchitas o de menor calidad siempre se cuelan en los atados de berro que venden en las tiendas. Examina las hojas antes de guardar el berro, quitando cualquiera que esté decolorada o marchita. Enjuaga el berro brevemente con agua para quitar la tierra y los contaminantes antes de guardarlo, y seca cuidadosamente las hojas para evitar que se deterioren en el refrigerador.

Almacénalo en el compartimento para vegetales

El compartimento para vegetales es un área óptima para el berro y otras verduras de hoja, ya que la alta humedad puede hacer que el berro se deteriore rápidamente. Deja la bolsa algo abierta para permitir que cualquier humedad residual escape. Las toallas absorberán el exceso de líquido, y dejar la bolsa algo abierta hace que la humedad residual escape. Guardar el berro de esta manera permite mantener su calidad por unos tres días.

Almacenamiento en agua

El berro también se puede guardar en agua. Aunque las hojas se mantienen mejor cuando están secas, los tallos permanecen firmes si se los deja en agua cuando se los almacena. Almacena tu berro en un vaso con agua para extender su duración hasta por cinco días, según el sitio bonapetit.com. Sumerge sólo los tallos en agua, con las hojas suavemente cubiertas por una bolsa de plástico. Reemplaza el agua diariamente, o si ésta comienza a adquirir color.

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Escrito por jenny harrington | Traducido por mike tazenda