¿La grasa extra se convierte en músculo si comienzas a levantar pesas muy seguido?

El hacer ejercicio y ponerse en forma es una parte integral de un estilo de vida saludable. Quemas calorías, mejoras tu habilidad cardiovascular y liberas endorfinas, la sustancia del "placer" llena a tu mente de pensamientos felices mientras caminas fuera del gimnasio. El esculpir tu cuerpo implica un trabajo duro y desarrollar un abdomen de lavadero toma tiempo. La grasa está en el espacio entre los tejidos y el músculo y, desafortunadamente el convertir esas células adiposas en músculo es imposible.

Calorías entran, calorías salen

La grasa está en tu cuerpo en caso de emergencia. En la historia temprana de la evolución humana, esta energía reservada era vital para sobrevivir durante los meses de invierno y temporadas donde hubiera escases. Ahora en tiempos modernos y en una sociedad desarrollada ya no hay épocas de escases. La gente con sobrepeso tiene mucha grasa guardada y necesita aprovechar esa reserva de energía. La única manera de hacer esto es gastando más energía de la que consumimos en nuestra dieta. Si la comida consumida no ha producido suficiente energía para gastar, el cuerpo recurre entonces a sus reservas y gasta la grasa de las células adiposas.

Células

Las células adiposas son recipientes de energía reservada. Las células adiposas contienen una gran cantidad de grasa en medio y se encuentran a un lado del músculo del tejido óseo, que está compuesto de un tipo de célula diferente. Los dos se mantienen diferentes, sin importar cuanto ejercicio hagas.

Percepción

Cuando trabajas con un déficit de calorías, tu cuerpo reduce la cantidad de grasa guardada, lo que revela un poco más de los músculos por debajo. La percepción incorrecta es que el ejercicio ha convertido a ese brazo flojo en uno con músculos con una definición visible. De hecho, dos cosas fueron las que sucedieron: las células adiposas han disminuido y el músculo se ha expandido. Cuando haces ejercicio, las fibras musculares se ven afectadas por microscópicos rasgones que deben ser reparados. El cuerpo entonces produce más células musculares para reparar el daño, lo que aumenta la masa muscular.

Entrenamiento de fuerza

De alguna manera puedes llegar a pensar que tu régimen de entrenamiento ha convertido la grasa en músculo porque el tejido muscular quema más calorías mientras descansas que las que quema el tejido adiposo. Si empiezas a levantar pesas con regularidad, aumentarás la cantidad de músculo magro que existe debajo de la capa de grasa que tu cuerpo utiliza como protección y reserva de energía. La nueva masa muscular necesitará más de las calorías que tu cuerpo tiene disponible para sostener su actividad celular. Cuando operas en un déficit de calorías, tu cuerpo toma las calorías adicionales que necesita para sostener el tejido muscular directamente de las células adiposas.

Un estudio promisorio

Un estudio de Anna Marie Rodríguez y de sus colegas que se publicó en Mayo de 2005 en el “Journal of Experimental Medicine,” descubrió que las células madre del tejido adiposo pueden cambiar en células musculares in vitro. Rodríguez inyectó las células en unos ratones y esas células continuaron dividiéndose y produciendo más células musculares en vivo. Este descubrimiento promisorio revela que las células adiposas de hecho sí pueden convertirse en músculo, pero a través de medios científicos y no poniendo a los ratones a andar en una corredora.

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Escrito por ian kenney | Traducido por karly silva